“…siembra sobre suelo bueno, tu semilla…” Manuel García “Venga la vida”

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“Venga la vida” Manuel García

Venga la vida
deje su canción en la copa de oro
llamada juventud.

Sus estaciones,
cuatro llaves son para abrir
el dolor, el amor, vivir, morir.

Fragua en el fuego
de los nuevos años,
lanzas para todos los venenos;
siembra sobre suelo bueno
tu semilla.

Lave Dios en su llanto tus camisas
y en tu risa tome forma de arrebol
en el gobierno de tus besos
funde su razón el sol
de esta llama que se extingue a prisa:
La vida.

Bebe la vida
líbale a su flor corazón
el candor se resiste a la erosión.

Fragua en el fuego
de los nuevos años
lanzas para todos los venenos;
siembra sobre suelo bueno
tu semilla.

Venga la vida
deje su canción en la copa de oro
llamada juventud.

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“Sol, antiguo Sol, Padre Inmortal dador de vida y de salud.” (Félix Luna – Ariel Ramírez) – “Oración al Sol” Canta: Mercedes Sosa

oración al sol

Sol, antiguo Sol, Padre Inmortal
dador de vida y de salud.
Desde el tiempo de piedra de la América mía
hoy como ayer escucha atento mi oración.

Danos el maíz que alimenta, el agua que es vida
y la lana que abriga del frío.
Danos la paz, la justicia, el respeto a este pueblo
sufrido que es tuyo y es mío.

Sol, mi Padre Sol, calienta el aire
con tu llama secular.
Que tu fuerza nos llegue corazones adentro
y tu vigor sostenga mi debilidad.

Danos valor para pelear
por lo que es nuestro y nos quieren sacar.
Ayúdanos a derrotar
a los que quieren hacernos el mal.

Que no se apaguen las velas,
que ardan marcando los siglos del Inca y su fe.
Vendrá el ganado, estira las siembras,
desata tus fuentes de leche y de miel.

Vuelva a brillar en su esplendor
Tawantinsuyo, la Tierra del Sol.
Bajo tu luz crezcan en paz
pueblos andinos y pueblos del mar.

Danos valor para pelear
por lo que es nuestro y nos quieren sacar.

Danos el maíz que alimenta, el agua que es vida
y la lana que abriga del frío.
Danos la paz, la justicia, el respeto a este pueblo
sufrido que es tuyo y es mío.

Sol, mi Padre Sol, calienta el aire
con tu llama secular.

Ayúdanos a derrotar
a los que quieren hacernos el mal.

amanece el sol

“…tan débil soy que cantar es mi mano alzada…” Jorge Fandermole – “Canto Versos” (Marta Gómez)

florece

Si pienso en algo para decir,
si pienso en alguien por quien vivir,
si casi nada se tiene en pie
y este segundo ya se nos fue;
si en la mirada dura un fulgor
atravesando tanto dolor
yo canto versos de mi sentir
y los condeno a sobrevivir.

Donde parece el sol no alumbrar,
donde se muere de soledad,
en lo más hondo de esta quietud,
donde ocultó la sangre la luz;
donde agoniza un ángel guardián
y se nos pudre el agua y el pan
yo canto versos del corazón
y los enciendo en una canción.

Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
no sé más qué hacer en esta tierra incendiada
sino cantar.

cantar

En lo invisible de la ciudad,
donde se ocultan odio y verdad,
donde las bocas de un niño gris
corren sonámbulas tras de mí;
la infortunada noche que un Dios
arrepentido nos olvidó
yo canto versos de furia y fe
pa’ que me ayuden a estar de pie.

Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
no sé más qué hacer en esta tierra incendiada
sino cantar.
Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
qué más hacer con palabras deshabitadas
sino cantar.

Jorge Fandermole

CANTO VERSOS

En voz de Marta Gómez:

 

“…Tierra, silencio, justicia, hilar verdad…” Mercedes Sosa – “Puede el Silencio” (Osvaldo Montes)

Tierra,
silencio,
justicia,
hilar verdad.

Salta una astilla del corazón
y salta el aire y salta el resplandor.
El silencio tiene acción
y al fin se abrió.

Dice que viene los que se van
que marchan los que ya no pueden más
Hoy el gris perdió su voz
y el Sol habló.

Puede el silencio cambiar tu voz,
puede la historia cambiar.
Y puede el silencio gritar verdad,
puede el camino cambiar.

Dice en la Luna que esta canción
que vienen los que no pueden gritar.
Viene el viento y viene Juan
y una ciudad.

Salta una astilla del corazón
y viene el aire y viene el resplandor.
Hoy el gris perdió su voz
y Dios habló.

Tierra,
silencio,
justicia,
hilar verdad.

Puede el silencio cambiar tu voz,
puede la historia cambiar.
Y puede el silencio gritar verdad,
puede el camino cambiar.

.
Autor: Osvaldo Montes

Interpreta: Mercedes Sosa

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“…el cielo está dentro de uno, y está el infierno también… El alma escribe sus libros, pero ninguno los lee…” (Atahualpa Yupanqui – Pablo del Cerro) “El cielo está dentro de mí” – Interpretada por Enrique Bunbury

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“El cielo está dentro de mí” – Atahualpa Yupanqui

En lo alto de la sierra
me detuve a descansar
Pero sentí que me iba
sin moverme del lugar

Los ojos se me perdieron
sn aquella inmensidad
Y me olvidé de mi mismo
tanto mirar y mirar.

De pronto me ha preguntado
la voz de la soledad
Si andaba buscando el cielo
y yo respondí quizás

El cielo está dentro de uno
y está el infierno también
El alma escribe sus libros
pero ninguno los lee

A veces uno camino
entre la sombra y la luz
En la cara la sonrisa
y en el corazón la cruz

Búscalo al cielo en ti mismo
que allí lo vas a encontrar
Pero no es fácil hallarlo
pues hay mucho que luchar

Por caminos solitarios
yo me puse a caminar
Por fuera nada buscaba
pero por dentro quizás

Libros

“El cielo está dentro de mí” – Interprete: Enrique Bunbury

LibrosGastados

“…a veces por la ebullición de los volcanes que me habitan…” Guadalupe Urbina – GUERRERA

Guerrera - Guadalupe Urbina

GUERRERA

Guerrera que ha peleado muchas batallas
a veces por necesidad, a veces por deseo
a veces por ignorancia
a veces por la ebullición de los volcanes que me habitan.
Como si viniera de Sarmacia o hubiera peleado en Troya.
¿Acaso con el pecho cercenado para acomodarme el arco
en la noche triste de Tenochtitlan?
Acaso con este fuego del centro del universo
que no me permite detenerme y aceptar
que el mundo sigue girando sin mi, tranquilamente.

Arco, lanza, hacha, escudo y casco me derrumban.
No puede ya mi cuerpo con tantos semáforos derretidos
escurriéndose por las alcantarillas.
Quiero que me arrastren los ríos que ya no se devuelven
sobre sus cauces muertos
cauces amortajados para el funeral con coronas de plástico
y llantas Good Year-Firestone.

Piedra de Fuego, eso soy
buscando ansiosamente un río de agua fresca
para apagar la sed del miedo
el hedor de azufre en cada hueco desolado
que se dispara estridente sobre mi camisa.
Batallas candentes las de mi ropa.

Walkiria en la corriente de otros ríos que no son míos
y que viaja a mares de otras latitudes. Perdida estoy.

 musgo


Estoy cansada y no quiero que Aquiles me mate.
No quiero errar por el mundo como el fantasma de una heroína muerta.
Opuse todas las resistencias
tantas que no sé como dejar que el arca de las alianzas penetre mi nido.
Quizá deba preguntarle a Violeta
como es que se va enredando el musguito en la piedra y quedarme quieta
dejar que la corriente me arrastre
y me lleve a los Siete Mares que me llaman o simplemente irme a los montes
lejos de las cajas de seguridad
y las cuentas amortiguadas por el alma de cada cosa que adorna la soledad
del vecindario.

Me mata tu soledad tan llena de autos
tu soledad tan segura de impuestos
me mata tu amor con tanta medida
tu amor de río verdegrís
con palabras oxidadas, enmohecidas, entumecidas
al amanecer, vacías de tanto decirlas
vaciadas sin esencia de la carne, del instinto, la intuición.

Corteza Amarillo


Guerrera no. Yo quiero ser rama de cortez amarillo, coposa
derrochando soles en el humilde aire que respiro
y amarte desde este lado de mi amor
ahora que ya no me importa que digás te amo
porque mi amor está primero que el tuyo
mi amor está por encima de todas las batallas
de todas las distancias
de todos los escudos y los arcos y los pechos cercenados
mi amor sigue su viaje con vos o sin mí evaporándose
y llevando fragmentos de mar a la estratosfera
para soñar con sirenas que llueven amaneceres
como este en que depongo las armas y me retiro.

 

 Guadalupe Urbina

Poema del libro PALABRAS DE LARGA NOCHE.

Guadalupe Urbina - guerrera
Imagen desde https://www.facebook.com/CantautoraGuadalupeUrbina/

“Presiento que el tiempo, tan ágil, tan lento, aprende en la duna a esperar.” Daniel Viglietti “El vals de la duna”

duna

El vals de la duna
no es vals de fortuna
y a veces la luna
con él

bailando desliza
su blanca marea
en mar de Valizas
sin fiel.

Es una balanza
que pesa su danza
y sube a cambiar
de nivel.

Quien ama la duna
sin roce y sin prisa,
es suave caricia
su pie.

No hay rueda que pueda
ni hierro que muela
el polvo nacido
del sol.

La duna bien sabe
que en ella no cabe
el gesto ruidoso
del riel.

Seguro que hubo
un indio que anduvo
dejando en la arena
su piel.

Los lobos marinos
que llegan salinos
recuerdan la orilla,
el ayer.

Presiento que el tiempo,
tan ágil, tan lento,
aprende en la duna
a esperar.

Que el cielo en el viento
detenga un momento,
reloj sin arena,
el vals.
reloj sin arena

De noche el bañado
respira asombrado
sintiendo sirenas
de sal.

Le cuentan las garzas
de plumas tan altas
que son las gaviotas
del mar.

La duna se llueve
si el viento la mueve
porque ella no puede
con él.

Los ojos de arena
llorando de pena
por huellas que cambian
de pie.

duna y huellas

Valiza que sube
con remo de nube
hacia una laguna
de miel,

donde los ombúes
en islas azules
dan sombra en el aire
al clavel.

El vals de la duna
no es vals de fortuna
y a veces la luna
sin él

desnuda desliza
su tierna malicia
en mar de Valizas
infiel.

Daniel Viglietti
“El vals de la duna”

duna y luna

“…¿Y entonces dime qué harás?…” Ismael Serrano y Silvio Rodríguez- “Despierta” —— “La Ratonera” – Amaral —— “¿Qué fue de los cantautores?” – Luis Pastor

Despierta

Sin querer, llegará abril pero oscuro y sin claveles
y tú mirarás los días como quien mira la nieve
caer sobre la ciudad, alunada y siempre hambrienta
y la crisis va llenando de dormidos las cunetas.
Y tú hibernando, ausente, exhausto y sin latido,
vencido por el miedo y la luz de los mercados,
cansado ya, quizá de estar perdido. Perdido.

Cuando el trabajo te escupa cual carozo de cereza
rodarás pendiente abajo. No quedará quien proteja
a la virgen del dragón. Cuando suenen las alarmas
la marea habrá subido acorralándote en la cama.
Despertarás entonces, desarmado y cautivo.
Y como quien regresa a la casa en que fue niño
todo parecerá más pequeño, más oscuro:
el horizonte, la llama y el futuro.
Y entonces dime qué harás.

Despierta,
ya verás, que te están esperando,
paciendo en el portal una reata de pegasos
para cruzar el cielo tras la estrella del vencido
y hacerse las preguntas que exigen estar aún vivo.

Despierta,
has de pintar nuevas constelaciones
para que navegantes extraviados en la noche
encuentren el camino que les acerca al mañana
en el que Prometeo burla al dios y trae la llama.

Que el destino no parió la miseria en la que duermes,
nació de las voluntades de mil hombres y mujeres,
que nada está escrito para siempre.
Despierta.

El invierno llegará, arañándote la espalda,
mirarás el telediario como quien lee un telegrama
que trae pésames y flores. Mientras mascas los silencios
te robarán la memoria nigromantes y usureros.
Aquellos que ahora bailan celebrando la hoguera,
en que arde tu futuro, herido de hipotecas,
de dulce mansedumbre, narcótica ceguera,
herido y desangrado, el futuro aún espera.

Despierta,
ya verás, que te están esperando,
paciendo en el portal una reata de pegasos
para cruzar el cielo tras la estrella del vencido
y hacerse las preguntas que exigen estar aún vivo.

Despierta,
has de pintar nuevas constelaciones
para que navegantes extraviados en la noche
encuentren el camino que les acerca al mañana
en el que Prometeo burla al dios y trae la llama.

Que el destino no parió la miseria en la que duermes,
nació de las voluntades de mil hombres y mujeres,
que nada está escrito para siempre.
Despierta. Despierta. Despierta. Despierta.


Disco: Todo empieza y todo acaba en ti
Letra: Ismael Serrano
Música: Ismael Serrano

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¿Dónde están los músicos? Elogio de Amaral y su ‘Ratonera’

Ismael Serrano

Vale. Quizá no sea obligatorio escribir en todas las guitarras “Esta máquina mata fascistas” a la manera de Woody Guthrie. No es necesario que, como Joan Baez, viajemos a Hanoi bajo el bombardeo implacable cantando “Gracias a la vida”. Pero, ¿cómo no sumarse al activismo en estos oscuros tiempos de orfandad moral? Si hasta Wham cantó para recaudar fondos para los mineros que hacían huelga en tiempos de Thatcher. Aunque fuera en playback.

Preguntaba Silvio Rodríguez a sus compañeros de oficio por las armonías apropiadas para hacer el retrato certero de lo perdido y de lo encontrado.

La búsqueda de una voz propia marca la carrera de todo músico, en su empeño por exorcizar los demonios interiores y exteriores.

La posmodernidad impuso el esteticismo en toda expresión artística. Había que romper con la tradición y abandonar toda idea de compromiso moral como creador. El individualismo nos alejaba de una realidad de la que más valía huir. Transformarla era una utopía inalcanzable así que lo mejor era refugiarse en un mundo propio alejado del resto de los congéneres.

Y en esto vino la Transición.

Lo cierto es que la lucha ya no era por entonces lo que había sido. El propio mayo del 68 había cambiado el paradigma. Prohibido prohibir, el cuestionamiento de la autoridad, las luchas por los derechos civiles. En cierto modo, la juventud abandonaba la tradicional lucha de clases para “sectorizarla” en batallas por otra identidad, menos global, más particular. Pensadores como Tony Judt definen ese cambio de paradigma como algo reaccionario. Al abandonar la identidad obrera la lucha se parcela y se debilita. Y díganme si un ultraliberal no tomaría gustoso como consigna aquel “prohibido prohibir:” la desregulación de los mercados de trabajo o del tráfico de las transacciones financieras nos han llevado hasta donde estamos.

La democracia trajo consigo un nuevo fenómeno cultural: la Movida. La frivolidad se imponía. Romper con el pasado suponía dejar de lado la tradición de lucha, obsoleta ya para algunos ante la prosperidad que inevitablemente la democracia habría de traer. Posmodernidad a ritmo de pop rebelde, emulando la pose punk pero olvidando la impronta reivindicativa de The Clash. Es cierto que fueron muchas las aportaciones culturales de aquel entonces que merecen ser rescatadas, pero convengamos que la Movida no fue tan transversal ni tan épica como la mirada nostálgica nos quiere hacer creer.

En plena fiesta posdictadura se intentó condenar al olvido a los cantautores. Al fin y al cabo en eso consistía el pacto de la transición: en olvidar. El compromiso político en el arte se convirtió en un estigma. Toda canción empapada de ideología era una anacronismo a desterrar. Quedaron algunos restos de naufragio en el rock radical de los 80, pero era música para una minoría rebelde que no se resignaba a perder su identidad de clase obrera y combativa.

Cuando a mediados de los 90 saqué mi primer disco, fueron muchas las preguntas acerca de mi empeño por sacar a relucir mis convicciones ideológicas en las canciones. No me salvé del prejuicio que desde los 80 había quedado instalado en la conciencia colectiva. A día de hoy dicho prejuicio sigue teniendo una fuerza tremenda: gran parte de las críticas hacia una canción como “Papá, cuéntame otra vez…” hacen referencia a su tono nostálgico y, como no, anacrónico. Simplemente porque no se han tomado la pequeña molestia de escuchar la canción. Se trata de una bronca generacional: este es un mundo muy diferente al que habían soñado nuestros padres. Desde una posición acomodaticia, la generación de nuestros progenitores hacía un relato de la transición edulcorado y condescendiente, dejando de lado lo mucho de derrota que tuvo aquel tiempo. No es nostalgia, es ironía. De aquellos polvos, estos lodos o “ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam”.

Al igual que tras el corralito en Argentina, al estallar la crisis en España, la ciudadanía empezó a corear “No nos representan”. “Que se vayan todos” gritaban entre cacerolazos desde Buenos Aires. El desencanto hacia una clase política, cómplice del desastre que nos tocaba vivir, hacía mella en el crédito de toda la clase dirigente. La crisis revelaba el déficit democrático en el que vivíamos y ponía en jaque a todas las instituciones que habían pilotado la Sagrada Transición.

Los movimientos asamblearios, que de forma espontánea convertían la plaza pública en ágora efervescente tras el 15 M, retomaban debates ideológicos abandonados. Si bien aún quedaban algunos coletazos de aquella posmodernidad heredada. “No somos ni de izquierdas ni de derechas” decían algunos, sin explicar en qué momento y de qué manera se había superado ese modelo. El viejo prejuicio “desideologizador” mutaba en uno nuevo: nuestra incapacidad a la hora de diluir nuestra individualidad en el colectivo nos impedía tener representantes claros, referentes. Convenir que alguien nos representa tiene algo de renuncia en favor del colectivo y nuestra generación, a fuerza, además, de ser maltratada por sus representantes políticos, era incapaz de ceder en ese sentido. En el fondo era otra victoria del neoliberalismo: la nuestra es una sociedad atomizada de individuos desencantados incapaces de confiar los unos en los otros .

Habría también que distinguir entre aquellos indignados por un sistema injusto que quieren cambiar y aquellos indignados simplemente por el hecho de no poder entrar en el sistema. ¿Cómo puedo estar en el paro si hablo 4 idiomas y tengo varias carreras?, se preguntan algunos, como si lo indignante no fuera que el paro alcance cotas dramáticas sino, simplemente, que a uno le hayan negado la posibilidad de entrar a formar parte de la élite privilegiada.

En cualquier caso la ciudadanía se movilizó, tomó conciencia, dijo “ya basta”. La gente salió (salimos) a la calle e hicimos nuestra rabia visible.

Pero, ¿y los músicos? ¿Dónde estaban?

El día 23 de noviembre varias “marchas por la dignidad” convergen en Madrid en su defensa de lo público. Coincido allí, leyendo el manifiesto, convocado por la recién creada marea roja (trabajadores del sector cultural), con mucha gente de las artes escénicas, de las artes plásticas. Actores y actrices, directores de cine, escritores se hacen eco de la indignación generalizada y utilizan toda plataforma posible para amplificar la protesta.

Pero, ¿y los músicos? ¿Dónde estamos?

“Tú que representas el pasado haces del presente una ratonera” canta Amaral. Un conocido grupo de pop compone una canción dedicándole toda su rabia a una clase política cómplice del desfalco cuando no alienada e incapaz de dar soluciones a los problemas reales de la gente.

Hay quien lo tacha de oportunismo.

¿No es oportunista precisamente lo contrario? ¿No lo es permanecer al margen de un desastre que se preveía y del que no hemos querido ser conscientes hasta que no ha llamado a las puertas de nuestra propia casa? ¿No es, también, deber del músico hacer la crónica del tiempo que a uno le toca vivir? Grupos como Vetusta Morla se suman a la ira global y la convierten en canción. Otros, como Nacho Vegas, que nunca ha ocultado sus convicciones ideológicas, deciden explicitar más si cabe en sus letras la condena a un sistema podrido.

¿De qué extrañarse? Al fin y al cabo es lo natural. O al menos lo ha sido para muchos músicos que no han dejado de conmoverse ante la lucha y la tragedia ajena aun cuando la previsible crisis no había llegado a su cima.

Algunos periodistas musicales celebran la iniciativa y se hacen ahora la misma pregunta: ¿dónde estaban los músicos? Pero, ¿cuál es la responsabilidad de un periodismo musical que ha caricaturizado cualquier muestra de compromiso ideológico en las canciones? No ha sido precisamente dicho periodismo el que ha alentado el activisimo de mis compañeros de oficio en su obra. ¿Dónde estaba ese periodismo que descubre ahora la grandeza moral del artista sensible a la tragedia cuando el drama estaba huérfano de canciones? Quizá los músicos hasta ahora habíamos fallado en nuestra responsabilidad de escribir el relato de una generación que exige ser escuchada. Pero también es responsabilidad de los líderes de opinión y de la crítica periodística la construcción de un discurso complaciente con un sistema cimentado en el abuso y la injusticia.

A lo mejor convendría revisar el viejo prejuicio posmodernista y entender que ser músico, más aún con la que está cayendo, conlleva también una responsabilidad ética ineludible. Son muchas las generaciones de trovadores tratando de hacer testimonio de un mundo desigual y empeñados en generar espacios de encuentro para aquellos que no se resignan. “Esta máquina acorrala al miedo y lo obliga rendirse” escribió el bueno de Pete Seeger en su viejo banjo. Para eso escribimos canciones al fin y al cabo. Para desempolvarnos el miedo. Para que la rabia compartida se convierta en esperanza.

Sólo queda tratar de encontrar la respuesta a la pregunta que Silvio hacía y dar con las armonías apropiadas para nuestras audaces y politonales canciones, aquellas que nos harán sentir menos solos en un mundo que parece derrumbarse.

FUENTE: http://www.eldiario.es

La-Ratonera-Amaral-Merkel-Obama

¿Qué fue de los cantautores? Luis Pastor le responde con mucho gusto

“…pisa suavemente, pues pisas mis sueños…” W.B.Yeats – en “¡A iniciar la revolución del aprendizaje!” por Sir Ken Robinson

…De manera conmovedora y divertida, continuando con su legendaria charla en TED de 2006, Sir Ken Robinson plantea un cambio radical, para pasar de escuelas estandarizadas al aprendizaje personalizado, creando las condiciones para que pueda florecer el talento natural de los niños.” TED

Los senderos del otoño - Mónica RenedoEstuve aquí hace 4 años, y recuerdo que, en ese tiempo, las charlas no se subían online; creo que se las daban a los TEDsters en una caja, una caja con DVDs, que ponen en sus estantes, donde están ahora.

(Risas)

Y de hecho me llamó Chris una semana después de haber dado mi charla y me dijo: “Vamos a empezar a subirlas online. ¿Podemos subir las tuyas?” Y yo le dije: “Claro”

Y 4 años más tarde, como ya he dicho, ha sido vista 4… Bueno, ha sido descargada 4 millones de veces. Así que supongo que se podría multiplicar eso por 20 o algo así para obtener el número de personas que la han visto. Y como dice Chris, hay avidez por ver mis videos.

(Risas)

(Aplausos)

… ¿No lo están?

(Risas)

Así que todo este evento ha sido un elaborado preludio para que yo pudiera hacer otra presentación para ustedes, así que aquí está.

(Risas)

Al Gore habló en la Conferencia TED donde hablé hace 4 años y habló sobre la crisis climática. Y yo hice referencia a eso al final de mi última charla. Así que quiero continuar desde ahí porque, francamente, sólo tenía 18 minutos. Entonces, como les estaba diciendo…

(Risas)

Él tiene razón. Quiero decir, obviamente, hay una crisis climática. Y creo que si la gente no lo cree, deberían salir más. (Risas) Pero creo que hay una segunda crisis climática, que es igual de grave, que tiene los mismos orígenes, y a la que tenemos que hacer frente con la misma urgencia. Y quiero decir con esto, —y por cierto, ustedes podrían decir, “Mira, yo estoy bien. Tengo una crisis climática; realmente no necesito una segunda”—. Pero ésta no es una crisis de recursos naturales, —aunque creo que aquella es verdadera—, sino que es una crisis de recursos humanos.

Fundamentalmente, creo que, tal como muchos oradores lo han dicho en los últimos días, hacemos un uso muy pobre de nuestros talentos. Muchas personas pasan toda su vida sin ningún sentido de cuáles pueden ser sus talentos, o si tienen alguno del cual hablar. Me encuentro con todo tipo de personas que no creen que son realmente buenos en nada.

La verdad es que ahora tiendo a dividir al mundo en dos grupos. Jeremy Bentham, el gran filósofo utilitarista una vez planteó este punto. Él dijo, “Hay dos tipos de personas en este mundo, los que dividen el mundo en dos clases y los que no”. (Risas) Bien, yo lo divido. (Risas)

Me encuentro con todo tipo de personas que no disfrutan lo que hacen. Simplemente pasan sus vidas acostumbrándose. No reciben gran placer de lo que hacen. Lo sufren en lugar de disfrutarlo, y esperan que llegue el fin de semana. Pero también me encuentro con personas que aman lo que hacen y no se imaginan haciendo otra cosa. Si le dicen, “Ya no hagas esto”, se preguntarían de qué les están hablando. Porque ellos dicen: no es lo que hacen, es lo que ellos son. “Yo soy así, ¿me explicó? Sería una locura para mí abandonar esto, porque es lo que habla de mi ser más auténtico”. Y esto no es cierto para la mayoría. De hecho, todo lo contrario, yo pienso que es una minoría.

Y creo que hay muchas posibles explicaciones para esto. Y entre ellas, la principal es la educación, porque de alguna forma, la educación, aleja a muchas personas de sus talentos naturales. Y los recursos humanos son como los recursos naturales; a menudo están enterrados. Tienes que ir a buscarlos. No están simplemente tirados en la superficie. Tienes que crear las circunstancias donde ellos surjan por sí mismos. Y pueden imaginar que la educación sería la forma en que eso suceda. Pero muy a menudo, no lo es. Cada sistema educativo del mundo se está reformando en estos momentos. Y esto no es suficiente. Las reformas no tienen sentido, porque simplemente están mejorando un modelo obsoleto. Lo que necesitamos, —y la palabra ha sido usada muchas veces durante estos días— no es una evolución, sino una revolución en la educación. Tiene que ser transformada en algo más.

(Aplausos)

Uno de los verdaderos desafíos es innovar fundamentalmente en la educación. La innovación es difícil porque significa hacer algo que las personas batallan en hacer. Significa desafiar lo que tomamos por hecho cosas que pensamos que son obvias. El gran problema para la reforma o transformación es la tiranía del sentido común, las cosas que las personas piensan, “Bueno, no puede hacerse de otra manera porque así es como debe hacerse”.

Me encontré con una gran cita de Abraham Lincoln, Que pensé, les gustará que sea citado en este punto. (Risas) Él dijo esto en diciembre de 1862 para la segunda reunión anual del congreso. Debo explicar que no tengo ni idea de lo que estaba sucediendo en ese momento. En Inglaterra no enseñamos historia norteamericana. (Risas) Lo suprimimos. Esa es nuestra política. (Risas) Así que, sin duda, algo fascinante estaba pasando en diciembre de 1862, que los estadounidenses entre nosotros deben saber.

Pero él dijo esto: “Los dogmas del pasado silencioso son inadecuados para el presente tempestuoso. La ocasión es una montaña de dificultades, y debemos crecer con la circunstancia”. Me encanta. No ponernos a la altura, sino crecer con ellas. “Como nuestro caso es nuevo, entonces tenemos que pensar de nuevo y actuar de nuevo. Debemos desencantarnos nosotros mismos y así podremos salvar a nuestro país”.

Me encanta esa palabra, “desencantar” ¿Saben lo que significa? Significa que todos nosotros estamos encantados con lo que simplemente damos por sentado como el orden natural de las cosas, cómo son las cosas. Y muchas de nuestras ideas han sido formadas, no para enfrentar las circunstancias de este siglo, sino las circunstancias de los siglos previos. Pero nuestras mentes siguen hipnotizadas por ellas. Y tenemos que desencantarnos nosotros mismos de algunas de ellas. Ahora, esto es más fácil decirlo que hacerlo. Es muy difícil saber lo que toman por hecho. Y la razón es que lo toman por hecho.

Así que déjenme preguntarles algo que quizás den por hecho. ¿Cuántos de ustedes son mayores de 25 años? Eso no es lo que creo que dan por hecho. Estoy seguro que ya están familiarizados con eso. ¿Hay alguna persona aquí menor de 25 años? Grandioso. Ahora, los mayores de 25, ¿Podrían levantar sus manos si están usando un reloj de pulsera? Somos la mayoría, ¿no lo creen? Pregunten lo mismo en un cuarto lleno de adolescentes. Los adolescentes no usan relojes de pulsera. No quiero decir que no pueden o no se les permite, simplemente eligen no usarlos. Y la razón es, como ven, que hemos sido educados en una cultura pre-digital, nosotros los que tenemos más de 25. Y así, para nosotros, si quieres saber la hora, tienes que usar algo para saberlo. Los niños ahora viven en un mundo digitalizado, y para ellos, la hora está en todas partes. No ven ninguna razón en usar reloj. Y, por cierto, no es necesario que lo hagan ustedes; es sólo que siempre lo han hecho, y lo continúan haciéndolo. Mi hija, Kate, que tiene 20 años, nunca usó un reloj, ella no ve el propósito.
Como ella dice, “Es un dispositivo de una sola función”. (Risas)
“O sea, ¿qué inútil es eso?
Y yo digo: “No, no, también te dice la fecha”. (Risas) “Tiene múltiples funciones”.

Pero como ven, hay cosas con las que nos encantamos en la educación. Déjenme darles un par de ejemplos. Uno de ellos es la idea de linealidad, que se inicia aquí, y vas a través de un trayecto, y si haces todo bien, terminarás establecido para el resto de su vida. Todos los que han hablado en TED, implícitamente nos contaron, o, a veces explícitamente, una historia diferente, que la vida no es lineal, es orgánica. Creamos nuestras vidas en simbiosis mientras exploramos nuestros talentos en relación con las circunstancias que contribuyen a crear para nosotros. Pero ya sabes, nos hemos obsesionado con esta narración lineal. Y probablemente el pináculo de la educación es entrar a la universidad. Creo que estamos obsesionados con hacer que la gente entre a la universidad, ciertos tipos de universidad. No quiero decir que no deban ir a la universidad, pero no todos necesitan ir, y no todos necesitan ir ahora. Tal vez van más tarde, no de inmediato.

Hace un tiempo estuve en San Francisco autografiando libros.
Había un hombre comprando un libro, de unos 30 años.

Y le dije: “¿A qué te dedicas?”
Y él dijo: “Soy bombero“.
Y le dije: “¿Cuánto tiempo llevas siendo un bombero?”
Él dijo: “Siempre, siempre he sido un bombero”.
Y yo le dije: “Bueno, ¿Cuándo lo decidiste?”
Él dijo: “Cuando era niño”. Dijo: “En realidad, fue un problema para mí en la escuela, porque en la escuela, todo el mundo quería ser bombero”.
Él dijo: “Pero yo quería ser bombero”.

Y dijo: “Cuando llegué al último año de la escuela, mis profesores no lo tomaban en serio. Había un maestro en especial que no lo tomó en serio. Me dijo que estaba desperdiciando mi vida si eso es todo lo que elegía hacer, que debería ir a la universidad y convertirme en un profesional, que tenía un gran potencial, y que yo estaba desperdiciando mi talento en hacer eso”.
Y él dijo: “Fue humillante, porque él lo dijo delante de toda la clase, y realmente me sentí muy mal. Pero es lo que yo quería, y tan pronto como salí de la escuela, Me postulé para el cuerpo de bomberos y fui aceptado”.
Y él dijo: “Recientemente estuve pensando en ese hombre, hace unos minutos cuando estabas hablando, acerca de este profesor”, dijo, “porque hace 6 meses, le salvé la vida”. (Risas)
Dijo, “Tuvo un accidente de auto, y lo saque, logre darle resucitación cardiopulmonar, y también le salvé la vida a su esposa”.
Él dijo, “Creo que ahora, él piensa mejor de mí”.

(Risas)

(Aplausos)

Saben, para mí, las comunidades humanas dependen de una diversidad de talento, no una concepción única de la capacidad. Y lo central de nuestro desafío… (Aplausos) Lo central de nuestro desafío es reconstituir nuestro sentido de la capacidad y de la inteligencia. Esta cuestión de la linealidad es un problema.

Cuando llegué a Los Ángeles Hace unos nueve años, Me encontré con una declaración de política, muy bien intencionada, que decía, “La universidad comienza en el jardín”. No, no es cierto. (Risas) No es cierto. Si tuviéramos tiempo, profundizaría en esto, pero no podemos. (Risas) El jardín empieza en el jardín. (Risas) Un amigo mío dijo una vez: “Sabes, un niño de 3 años no es la mitad de un niño de 6”. (Risas) (Aplausos) Ellos tienen 3 años.

Pero tal como escuchamos en esta última sesión, hay tal competencia hoy en día para entrar al jardín, —para llegar al jardín de infantes correcto—, que a los 3 años están siendo entrevistados. Los niños sentados frente a un panel inconmovible, con sus currículum, (Risas) hojeando y diciendo: “Bien, ¿es sólo esto?” (Risas) (Aplausos) “Has estado aquí 36 meses, ¿y esto es todo?” (Risas) “No has logrado nada. Puedo ver que los primeros seis meses fueron de lactancia materna”. (Risas) Como concepción es indignante, pero es lo que atrae a muchas personas.

El otro gran problema es la conformidad. Hemos construido nuestros sistemas de educación bajo el modelo del comida rápida. Esto es algo que Jamie Oliver habló el otro día. Hay dos modelos de calidad garantizada en el servicio de comida. Uno es el de comida rápida, donde todo está estandarizado. El otro es como los restaurantes Zagat y Michelin, donde nada es estandarizado, están adaptados a las circunstancias locales. Y hemos comprado el modelo de comida rápida para la educación. y esto empobrece a nuestro espíritu y nuestras energías tanto como la comida rápida está agotando nuestros cuerpos físicos.

(Aplausos)

Creo que tenemos que reconocer un par de cosas aquí. Una de ellas es que el talento humano es tremendamente diverso. Las personas tienen aptitudes muy diferentes. Yo estaba pensando hace poco que me dieron una guitarra cuando era niño más o menos al mismo tiempo que Eric Clapton consiguió su primera guitarra. Ya saben, todo salió bien para Eric, eso es todo lo que diré. (Risas) En cierto modo, no lo hizo para mí. No pude hacer que funcionara sin importar lo mucho que practicara. No funcionó.

Pero no sólo es eso. Se trata de la pasión. A menudo, las personas son buenas en cosas que realmente no les importa. Se trata de la pasión. y de lo que entusiasma nuestro espíritu y nuestra energía. Y si estás haciendo lo que amas, aquello en lo que eres bueno, el tiempo toma un curso totalmente diferente. Mi esposa acaba de terminar de escribir una novela, y yo creo que es un gran libro, pero ella desaparece durante horas y horas. Esto lo saben, si estás haciendo algo que te gusta, una hora se siente como cinco minutos. Si estás haciendo algo que no se identifica con tu espíritu, cinco minutos se siente como una hora. Y la razón por la que muchos jóvenes están abandonando la escuela es porque no alimenta su espíritu, no alimenta su energía o su pasión.

Así que creo que tenemos que cambiar las metáforas. Tenemos que pasar de un modelo de educación, esencialmente industrial de manufactura, que se basa en la linealidad en la conformidad y agrupación de personas. Tenemos que pasar a un modelo que se basa más en principios de la agricultura. Tenemos que reconocer que el florecimiento humano no es un proceso mecánico, es un proceso orgánico. Y no se puede predecir el resultado del desarrollo humano; todo lo que puedes hacer, como un agricultor, es crear las condiciones en que ellos comenzarán a florecer.

Así que cuando miramos la reforma de la educación y su transformación, no es como la clonación de un sistema. Hay algunos muy buenos como el KIPPs, es un gran sistema. Hay muchos modelos muy buenos. Se trata de personalizar a sus circunstancias, y la personalización de la educación a la gente que está realmente en las clases. Y haciendo esto, creo que es la respuesta para el futuro porque no se trata de expandir una nueva solución; se trata de crear un movimiento en la educación en el que las personas desarrollan sus propias soluciones, pero con un apoyo externo, basado en un currículum personalizado.

Ahora, en esta sala, hay personas que representan recursos extraordinarios en los negocios, en multimedia, en Internet. Estas tecnologías, combinadas con el talento extraordinario de los maestros, ofrecen una oportunidad para revolucionar la educación. Y los impulso a que se involucren en esto porque es vital, no sólo para nosotros mismos, sino para el futuro de nuestros hijos. Pero tenemos que cambiar del modelo industrial a un modelo de agricultura, en el que cada escuela puede ser mañana floreciente. Ahí es donde los niños experimentan la vida. O en la casa, si es ahí donde eligen ser educados con sus familias o sus amigos.

Durante estos días hubo muchas charlas sobre los sueños. Y sólo quiero muy rápidamente… Anoche, me emocionaron mucho las canciones de Natalie Merchant, recuperar viejos poemas. Quisiera leer un poema rápidamente, es muy breve, de W.B. Yeats, que alguno de ustedes tal vez conozca. Escribió esto a su amor, Maud Gonne, y estaba lamentándose del hecho de que no podría realmente darle lo que él pensaba ella quería de él. Y él dice: “Tengo algo más, pero no puede ser para ti”.

Él dice esto: “Si tuviese yo las telas bordadas del cielo, Recamadas con luz dorada y plateada, Las telas azules y las tenues y las oscuras De la noche y la luz y la media luz, extendería las telas bajo tus pies: Pero, siendo pobre, sólo tengo mis sueños; he extendido mis sueños bajo tus pies; Pisa suavemente pues pisas mis sueños”.
Y cada día, en todas partes, nuestros hijos extienden sus sueños bajo nuestros pies. Y debemos pisar suavemente.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Muchas gracias.

Transcripción al español por Eduardo Salinas
Revisada por  Veronica Vera

Fuente charla TED
Sir Ken Robinson: ¡A iniciar la revolución del aprendizaje!

Sir Ken Robinson - El ElementoLa versión en Youtube:

Acuario de sueños  - Mónica Renedo

“Si tuviese yo las telas bordadas del cielo,
recamadas con luz dorada y plateada,
las telas azules y las tenues y las oscuras
de la noche y la luz y la media luz.
Extendería las telas bajo tus pies:
pero, siendo pobre, sólo tengo mis sueños;
he extendido mis sueños bajo tus pies;
pisa suavemente, pues pisas mis sueños.”

W.B. Yeats

Melodía del tiempo - Mónica Renedo

La charla TED de Sir Ken Robinson, años antes:

…Sir Ken Robinson resalta 3 principios fundamentales para que la mente humana prospere — y cómo la cultura educativa actual trabaja en contra de ellos. En una presentación graciosa y estimulante nos cuenta cómo escapar del «valle de la muerte» educativo que ahora enfrentamos y cómo educar a nuestras generaciones más jóvenes en un clima de posibilidades.” TED

Fuente Charla TED:
Ken Robinson: Cómo escapar del valle de la muerte de la educación

Imágenes: Arte de Mónica Renedo,
desde  http://migaleriavirtual.blogspot.com/

“…humanizar los credos, purificar la brisa, adecentar la Tierra, reinaugurar la Vida…” Luis Guitarra – “Desaprender la guerra”

Desaprender la guerra, realimentar la risa,
deshilachar los miedos, curarse las heridas.

Difuminar fronteras, rehuir de la codicia,
anteponer lo ajeno, negarse a las consignas.

Desconvocar el odio,
desestimar la ira,
rehusar usar la fuerza,
rodearse de caricias.
Reabrir todas las puertas,
sitiar cada mentira,
pactar sin condiciones,
rendirse a la Justicia.

Rehabilitar los sueños, penalizar las prisas,
indemnizar al alma, sumarse a la alegría.

Humanizar los credos,  purificar la brisa,
adecentar la Tierra, reinaugurar la Vida.

Portada_dvd_200

Desconvocar el odio,
desestimar la ira,
rehusar usar la fuerza,
rodearse de caricias.
Reabrir todas las puertas,
sitiar cada mentira,
pactar sin condiciones,
rendirse a la Justicia.

Desaprender la guerra, curarse las heridas.
Desaprender la guerra, negarse a las consignas.
Desaprender la guerra, rodearse de caricias.
Desaprender la guerra, rendirse a la Justicia.
Desaprender la guerra, sumarse a la alegría.
Desaprender la guerra, reinaugurar la Vida.

 Luis Guitarra, Desaprender la Guerra