“Mujeres que corren con los lobos”,

PINKOLA, Clarissa (Ediciones B, México, 2000)Por Elsa Lever M.

“Dentro de toda mujer, incluso de la más reprimida -se lee en la contraportada del libro- alienta una vida secreta, una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad apasionada y sabiduría eterna. Es la Mujer Salvaje, una especie en peligro de extinción que representa la esencia femenina instintiva”.

Nacida después de la Segunda Guerra Mundial y criada rodeada de bosques, huertos, tierras de labranza y cerca de los ríos, Clarissa Pinkola escribió este libro como producto de su vida y su trabajo como psicoanalista junguiana, incluso como poeta y cantadora, como guardiana de los antiguos relatos, con el fin de devolver a la mujer su intuición, fuerza y energía vital que le han sido arrebatadas, condicionadas o censuradas.

Aunque los regalos de la naturaleza les pertenecen desde el nacimiento, dice la autora, “los constantes esfuerzos de la sociedad por civilizar a las mujeres y constreñirlas a unos roles rígidos las han dejado sordas a los dones que albergan en su interior. En Mujeres que corren con los lobos, la doctora Pinkola Estés revela mitos interculturales, cuentos de hadas e historias (muchas de ellas relativas a su propia familia) para ayudar a las mujeres a recuperar su fuerza y su salud, atributos visionarios de esta esencia instintiva. Mediante los relatos y los comentarios examinamos el amor, comprendemos a la Mujer Salvaje y nuestra psique más profunda la abraza íntimamente, como a alguien que contiene medicina y magia. Estés ha creado una psicología femenina en su sentido más verdadero: el que lleva al conocimiento del alma”.

Pinkola explica que el título de este libro, Las mujeres que corren con los lobos: Mitos y relatos del arquetipo de la Mujer Salvaje, procede de sus estudios de biología acerca de la fauna salvaje y de los lobos en particular. Los estudios de los lobos Canis lupus y Canis rufus son como la historia de las mujeres, afirma, “tanto en lo concerniente a su coraje como a sus fatigas. Los lobos sanos y las mujeres sanas comparten ciertas características psíquicas: una aguda percepción, un espíritu lúdico y una elevada capacidad de afecto. Los lobos y las mujeres son sociables e inquisitivos por naturaleza y están dotados de una gran fuerza y resistencia. Son también extremadamente intuitivos y se preocupan con fervor por sus vástagos, sus parejas y su manada. Son expertos en el arte de adaptarse a las circunstancias siempre cambiantes y son fieramente leales y valientes”.

“Y, sin embargo, ambos han sido perseguidos, hostigados y falsamente acusados de ser voraces, taimados y demasiado agresivos y de valer menos que sus detractores. Han sido el blanco de aquellos que no sólo quisieran limpiar la selva, sino también el territorio salvaje de la psique, sofocando lo instintivo hasta el punto de no dejar ni rastro de él. La depredación que ejercen sobre los lobos y las mujeres aquellos que no los comprenden es sorprendentemente similar”.

La obra está dividida en 16 capítulos:

1) El aullido: la resurrección de la mujer salvaje”;
2)La persecución del intruso: el comienzo de la iniciación;
3)El rastreo de los hechos: la recuperación de la intuición como iniciación;
4)El compañero: la unión con el otro;
5)La caza: cuando el corazón es un cazador solitario;
6)El hallazgo de la manada: la dicha de la pertenencia;
7)El júbilo del cuerpo: la carne salvaje;
8)El instinto de conservación: la ientificación de las trampas, las jaulas y los cebos envenenados;
9)La vuelta a casa: el regreso a sí misma;
10)El agua clara: el alimento de la vida creativa;
11)El calor: la recuperación de la sexualidad sagrada;
12)La demarcación del territorio: los límites de la cólera y el perdón;
13)Las cicatrices de la batalla: la pertenencia al clan de la cicatriz;
14)La selva subterránea: la iniciación en la selva subterránea;
15)La sombra: el canto hondo; y
16)La pestaña del lobo.

Clarissa Pinkola nos lleva de la mano de muchos mitos, leyendas, historias que relatan el ser y el hacer de mujeres y diosas instintivas, audaces, libres. Narraciones donde el arquetipo de la Mujer Salvaje está presente. Jung decía que el arquetipo es inmanente, y está en el plano del inconsciente. Y es verdad absoluta porque está en la memoria. Una de esas historias es la de “Baubo: la diosa del vientre”, que representa un retazo del arquetipo de la diosa salvaje de la sexualidad sagrada, de la obcenidad. En este relato no sólo aparece la sexualidad a través de Baubo, con su vulva en lugar de boca; sino también Deméter, la madre tierra. Entre las dos nos hablan del poder de las mujeres de gestar, dar vida y amamantar. De las relaciones madre-hija, y de la relación simbólica de fertilidad en lo femenino.

El libro parece plantearse la pregunta: ¿Por qué cuando hablamos de la mujer, lo hacemos como la víctima, la débil, la sufrida, y no como la fuerte y la exitosa? La explicación parece clara: Nos hemos separado del arquetipo, que está en nosotras; sólo hay que reencontrarlo. Porque cuando entramos en contacto con algo que aparentemente hemos perdido, al tocarlo y moverlo, surge e irrumpe.

“Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antídotos culturalmente aceptados. Nos han enseñado a avergonzarnos de ese deseo. Nos hemos dejado el cabello largo y con él ocultamos nuestros sentimientos. Pero la sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía a nuestra espalda de día y de noche. Donde quiera que estemos, la sombra que trota destrás de nosotros tiene sin duda cuatro patas”.

http://mujeresnet-bibliografia.blogspot.com/2007/06/mujeres-que-corren-con-los-lobos.html

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