EL CHOJIN
http://aula.elmundo.es/aula/noticia.php/2007/05/04/aula1178211608.html

Entre rap, poesía y didáctica comprometida



GUACIMARA CASTRILLO

Hoy está
en una clase debatiendo ideas con un grupo de alumnos de 4º de ESO.
Hace unos días participaba en un recital de poesía. Sus letras han
protagonizado desde anuncios comerciales hasta campañas solidarias. Es
el Chojin, uno de los raperos con más solera de nuestro país.

Su
arte es mucho más que música y en su música no hay palabras mal
sonantes. ¿El chico bueno del hip hop? “No, en absoluto. Sólo intento
ser coherente con mis ideas”, contesta. ¿Un raper diferente? “Eso puede
ser. El rap es muy personal, las letras las haces tú con tu visión y mi
visión del rap, como música, y del hip hop, como cultura, es que sea
útil a la gente que te escucha”.

Su
pretensión es clara: “Creo que los artistas no pueden tener una
aspiración mayor que servir a la gente con su arte”. Él predica con el
ejemplo. Lo hace, en primera instancia desde sus letras. Dice que le
inspira “la vida, el mero hecho de salir a la calle con los ojos
abiertos” y lo que ve, a tenor de sus canciones, son “las desigualdades
sociales, el racismo, la hipocresía, la falta de autoestima…”. Todo
ello lo exterioriza sobre los escenarios, o donde se preste, como
“reflexiones en voz alta”, lo recita con sentimiento, “porque lo que
dice es íntimo” y lo adorna con ritmos raperos, “para que suene
musicalmente bonito”, aclara.

Con
este concepto, el Chojin ha lanzado ya nueve discos y tiene el honor de
haber sido escuchado incluso por los más escépticos a este tipo de
música. Esto lo ha logrado con una gira titulada No te va a doler con
la que recorre pequeñas salas, bibliotecas o centros culturales para
recitar la letra de sus canciones ante un público, a menudo, muy ajeno
a la cultura hip hop. Su intención, explica, “es que la gente pruebe a
escuchar algo nuevo, les digo que probar no duele, y que luego juzguen
si les gusta o no”. Cuando acaba de recitar, revela, “me suelen
preguntar si tengo publicado algún libro, entonces les cuento que esas
palabras forman parte de un rap y no de una poesía”.

Con el hip hop como excusa, este rapero se cuela en las aulas para “invitar a pensar”

Hace
cinco años el Instituto Internacional de Teatro del Mediterráneo le
propuso llevar sus “mensajes positivos” a las aulas. Desde el
principio, recuerda, “me pareció una idea buenísima”. Comenzó
impartiendo talleres para trabajar el tema de la integración. Aunque el
Chojin nació en Torrejón de Ardoz (Madrid), su “cara sucia”, herencia
de las raíces africanas, le han permitido conocer en persona el racismo
y es uno de los asuntos habituales en la letra de sus canciones. “La
cosa funcionó y empecé a dar talleres sobre violencia de género,
drogas, empatía… Ahora ya son talleres sobre riesgos en jóvenes, en
general. ¡Es muy bonito!”, exclama satisfecho.

El
rap y el hip hop son “la excusa, el caramelo que atrae a los alumnos”.
Un caramelo que empiezan saboreando en las primeras clases, “en las que
hablamos de música, escribimos un rap, recitamos, etcétera” y que les
engancha a unas sesiones en las que “se habla, se escucha y se invita a
pensar”.

“Pensar
es gratis”, es precisamente una de las frases que más repite el Chojin
ante los jóvenes. A su juicio uno de las lacras de nuestra sociedad es
“el miedo a reconocer las equivocaciones y el empeño por no movernos de
nuestras ideas”. Por esto, cuenta, “en una de los primeros encuentros
que tengo con los estudiantes les digo que compartamos ideas, que cada
uno exprese las suyas y el resto decidamos con cuáles nos quedamos,
cuáles podemos tomar como nuestras o desechamos por completo”.

Para
ello, el rapero recurre por ejemplo a juicios ficticios sobre temas de
actualidad en los que un grupo de alumnos ejerce de acusación y otro de
defensa. “En este caso se ven a menudo defendiendo una postura
totalmente contraria a sus ideas. Es muy positivo”. Otro de los
experimentos que incluye en sus talleres es organizar un debate entre
sexos, “los chicos se meten en el papel de las chicas y viceversa, para
defender todas esas cosas de las que suele acusar el sexo contrario”.

Más datos

INICIOS.
De padre guineano y madre extremeña, el Chojin nació y se crió en
Torrejón de Ardoz (Madrid). Cuenta que empezó a escuchar rap “porque
era lo que escuchaban los americanos que vivían en la base militar de
Torrejón, y entonces, ser amigo de esa gente y compartir sus gustos era
lo que molaba”. En aquel momento, recuerda, “yo no sabía lo que era
aquella música, con el tiempo descubrí que pertenecía a un movimiento
musical que se llama hip hop”.

PRIMEROS
‘RAPEOS’. Escibió sus primeras letras para rap con 13 años. “A los 14,
Frank T (pionero del rap en España) escuchó una maqueta mía, le gustó y
me invitó a ir de gira con él”. Así, subraya, “fue como entré en un
mundo del que es imposible salir”. Hoy, el Chojin se enorgullece de
poder vivir de ello, “pero el camino ha sido complicado, no es fácil
dedicarse profesionalmente a este género”.

SU
NOMBRE. El nombre artístico de Domingo Edjang, Chojin, “viene del
protagonista de una película manga que veía de chaval con los colegas,
ellos me empezaron a llamar así”.

http://www.elchojin.net/

http://www.myspace.com/elchojin

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