“Allá En El Sur”
Schwenke y Nilo.
.

Mi patio se llenaba con la lluvia
del invierno allá en el sur
y era permanente el ruido
de las gotas sobre el zinc
y todas las mañanas la llovizna
se colgaba como un tul
y el barro encementaba las veredas
de la población…allá en el sur.

Cerca de las 5 A.M. entraban
las carretas con carbón
bajaban campesinos de los cerros
a vender a la ciudad
la lluvia no paraba de ir pudriendo
los maderos del galpón
y yo que me pasaba preguntando
por el sol…allá en el sur…

Me iba hacia los muelles
descubriendo la ciudad
allá en el sur
los bosques me enseñaron
lo que es huella y lo que no es
allá en el sur
me dieron cicatrices
los alambres que estafé
para llegar al campo abierto
donde me iba a navegar.

Tenía por costumbre hacer taguitas
en las playas de Ancud
y en cada huerto lleno de cerezas
dejaba mi sudor
y no era complicado hacerse libre
a la hora de escalar
castillos de madera en las barracas
que aserraban mi canción…allá en el
sur…

Temblaron mis zapatos
cuando tuve que entender
que allá en el sur
el óxido del tiempo
nunca acaba de roer
allá en el sur
aunque parezca quieto el río
siempre avanza hacia el mar
y no puedo aferrarme a la orilla
de la barca de metal…
allá en el sur.

 


“Nos Fuimos Quedando En Silencio”
Schwenke y Nilo.

.

Nos fuimos quedando en silencio
nos fuimos perdiendo en el tumulto
nos fuimos acostumbrando
a aceptar lo que dijeran
nos fuimos perdiendo en el tumulto.

Se nos fue pegando la avaricia
y con ella también la injusticia
nos gustó los artefactos
que ofrecían las vitrinas
y se fue apagando nuestro canto.

Nos soltamos de las manos
dejamos de ser hermanos
levantamos nuestros cercos
con ladrillos y cemento.

Se nos fue olvidando de mirar atrás
se nos fue olvidando de escuchar la paz
cambiamos monedas por libertad
y en cajas de vidrio escondimos la
igualdad.

La televisión nos fue diciendo
haga esto lo otro o aquello
la radio nos fue mintiendo
mientras se escondían muertos
nos fuimos quedando en silencio.

El paisaje se llenó de dueños
crecieron los cercos y el desierto
mientras en las poblaciones
los obreros comen viento
nos fuimos quedando con lo nuestro.

Nos callamos en la hora
de decir nuestras verdades
porque era conveniente
salvar nuestra propiedad.

Nos olvidamos un día de amar
todo funcionaba en torno al metal
se nos fue olvidando la experiencia
se nos fue pudriendo la conciencia

nos fuimos quedando en silencio
nos fuimos perdiéndo en el tiempo…




“El Viaje”
Schwenke y Nilo.

Señores denme permiso
pa’decirles que no creo
lo que dicen las noticias
lo que cuentan en los diarios
lo que entiendo por miseria
lo que digo por justicia
lo que entiendo por cantante
lo que digo a cada instante
lo que dejo en el pasado
las historias que he contado
o algún odio arrepentido.

Para que ustedes no esperen
que mi canto tenga risa
para que mi vida entera
les quede al descubierto
para que sepan que miento
como lo hacen los poetas
que por amarse a sí mismos
su vida es un gran concierto
déjenme decirles esto
que me aprieta la camisa
cuando me escondo por dentro.

Y si alguno quiere risa
tiene que volver la vista
ir mirando las vitrinas
que adornan las poblaciones
o mirar hacia la calle
donde juegan esos niños
a pedir monedas de hambre
aspirando pegamento
pa’ calmar tanto tormento
que les da la economía
cierto que da risa…

Pero yo creo que saben
donde duermen esos niños
congelados en el frío
tendidos al pavimento
colgando de las cornisas
comiéndose a la justicia
para darle tiempo al diario
que se ocupe del deporte
para distraer la mente
para desviar la vista

De este viaje
Por nuestra historia
Por los conceptos…
Por el paisaje…

 

“Mi Canto”
Schwenke y Nilo.

Cuando aprendí que el horizonte
desarrolla alas de cera
convertido en cuervo viejo
mi cuerpo se hizo al mar.

Y conocí las esperanzas
que mantienen a los hombres
que en todas las alboradas
comienzan a trabajar.

Mi canto se hizo estrella
se hizo arena
y roca en el mar,
para que el hombre de mi pueblo
de nuevo vuelva a cantar. (2)

Pero entendí que ya la gente
no vive de la esperanza
ya no vive más del canto
sólo vive del comer.

Que ya no aprietan bien sus manos
cuando quieren ser sinceros
que la tierra solo sirve
pa’ volverla a cosechar.

¿Y en que quedó la poesía?
¿en que quedó la libertad?
¿en dónde está el aprendizaje
de amar sin esperar.? (2)

Anuncios