Y si le gusta andar descalzo por la ruta del sol,
Y caminar sobre cristales ardiendo
y si nació con el color de la mañana sin luz
si no se ve mirando en ese espejo

Es el momento de crecer sabiendo bien la raíz
y de abrazar el tallo de otra rama
es el momento de crecer por dentro
y fuera de ti
y de entender el fuego de otra llama
y si nació donde la lluvia no mojó la ciudad
donde la arena puso nombre a un desierto
y si vivió buscando el lado de su sexo real
Si no te ves bailando en ese cuerpo

Es el momento…

Abre tus ojos y tu corazón
aprende a ver lo que no ves
otra forma de sentir
besa nos besa y enciende
la luz de vivir
y si le gusta descubrirse donde nadie miró
y decidir en qué momento esconderse
y si no dice nada porque nada quiere decir
y si quisiera ser ceniza y perderse

Es el momento…

Otra forma de sentir, Pedro Guerra




La hora fue, sin duda,
lo que me hizo subir
al ver aún encendida
la luz en la ventana de David.

No pienses que te espío,
no llego a ser tan ruin;
es torpe que tú creas
que quiero "sorprenderte en un desliz",

Y bien qué tontería,
no soy nada sutil,
si yo sólo pasaba,
pasaba por aquí,
pasaba por aquí.
Ningún teléfono cerca
y no lo pude resistir,
pasaba por aquí.

Qué esperas que te cuente,
hay poco que decir,
tal vez me vaya un tiempo,
no aguanto este coñazo de Madrid.

Te veo muy distinta,
es nuevo ese carmín
estás mucho más guapa,
será que te embellece ser feliz.

Qué cosas se me ocurren,
todo esto es tan pueril
si sólo yo pasaba,
pasaba por aquí,
pasaba por aquí.
Ningún teléfono cerca
y no lo pude resistir,
pasaba por aquí.


Pedro le canta a Aute.



Duerme Femés y en el silencio,
sólo los ladridos de los perros.
Nada se ve, sólo las sombras,
saben la verdad de las historias.
Nada se podía comparar a esa mujer.

Mararía, María, Mararía

Nada florece, todo se esconde
sólo lava y sol cuando amanece.
Duerme Femés, se para el tiempo,
y el dolor te quema como el fuego.
Nada se podía comparar a esa mujer.

Mararía, María, Mararía
Mararía, María, María

Arde Femés, y un grito rompe
las aguas tranquilas de la noche.
El animal duerme y descansa,
hasta que la rabia se desata.
Nada se podía comparar a esa mujer.

Mararía, María, María
Mararía, Mararía, Mararía
Mararía, María, Mararía.

Basada: Novela "Mararia" de Rafael Arozarena y llevada al cine en 1998 a manos de Antonio José Betancor.

Canción: Mararia – Pedro Guerra

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