“Con el tiempo…
Con el tiempo todo se va
Se olvida el rostro y se olvida la voz
Cuando el corazón ya no late, no vale la pena ir a buscar más lejos
Hay que dejar las cosas como son y están muy bien

Con el tiempo…
con el tiempo todo se va
El otro, al que se adoraba, al que se buscaba bajo la lluvia…
El otro, al que se adivinaba a la vuelta de una mirada,
entre palabras, entre líneas y entre polvos
de una promesa maquillada, que se va…
Con el tiempo todo se aleja

Con el tiempo…
Con el tiempo todo se va, todo se va,
aun los más bellos recuerdos tienen pinta de cosa de trapería
en los estantes de la muerte
el sábado por la noche cuando la ternura se va completamente sola.

Con el tiempo…
Con el tiempo todo se va
El otro al que se le daban viento y joyas,
por quien se hubiera vendido el alma por unos céntimos
Ante el que se arrastraba como se arrastran los perros
Con el tiempo se va, todo va bien

Con el tiempo…
Con el tiempo todo se va
Se olvidan las pasiones y se olvidan las voces
que decían bajito con palabras de la gente pobre:
“No vuelvas tarde, sobre todo no cojas frío”.

Con el tiempo…
Con el tiempo todo se va,
y uno se siente encanecido como un caballo agotado.
Y uno se siente catalogado al azar
Y uno se siente muy sólo quizá, pero tranquilo
Y uno se siente ridículo por los días perdidos…
Entonces, de verdad,
con el tiempo, ya no se ama.

DESDE

el espacio de  Carmen Moreno Martín
Alias Hannah

http://www.reu.edu.uy/jpv/proyectos/cpm/foto/images/2004/tarde%20de%20simetr%EDas%20c%EDrculos%20y%20dem%E1s%20misterios.jpg