colibri3

 
En el jardín de Dios
creció una flor
que un colibrí sintió
voló sobre la tierra
campos de paz y guerra
pero no encontró su flor
pero no encontró su flor.
.
El colibrí voló
sin ver atrás
hacia el jardín de Dios
la flor del arcoiris
no era la que buscaba
ni la de mas noble olor
ni la de increíble olor.
.
El colibrí lloró
detrás del sol
por su adorada flor
pero habitaba adentro
de su corazoncito
y no la podía ver,
no
y no la podía ver
la del néctar del amor.
.
“Colibrí”
Guardabarranco, Nicaragua


 

Hoy me propongo fundar un partido de sueños,
talleres donde reparar alas de colibríes.
Se admiten tarados, enfermos, gordos sin amor,
tullidos, enanos, vampiros y días sin sol.

Hoy voy a patrocinar el candor desahuciado,
esa crítica masa de Dios que no es pos ni moderna.
Se admiten proscritos, rabiosos, pueblos sin hogar,
desaparecidos deudores del banco mundial.

Por una calle
descascarada
por una mano
bien apretada.

Hoy voy a hacer asamblea de flores marchitas,
de deshechos de fiesta infantil, de piñatas usadas,
de sombras en pena -del reino de lo natural-
que otorgan licencia a cualquier artefacto de amar.

Por el levante,
por el poniente,
por el deseo,
por la simiente.

por tanta noche,
por el sol diario,
en compañía
y en solitario.

Ala de colibrí,
liviana y pura.
Ala de colibrí
para la cura.

“Ala de Colibrí”
Silvio

colibri

.
Crecía una flor a orillas de una fuente
Más pura que la flor de la emoción
Y el huracán troncho la de repente
Cayendo al agua la preciosa flor.
.
Un colibrí que en su enramada estaba
Corrió a salvarla solicito y veloz
Y cada vez que con el pico la tocaba
Sumergiese en el agua con la flor.
.
El colibrí la persiguió constante
Sin dejar de buscarla en su aflicción
Y cayendo desmayado en la corriente
Corrió la misma suerte que la flor.
.
Así hay en, en el mundo seres
Que la vida cuesta un tesoro
Yo Yo soy el colibrí si tú me quieres
Mi pasión es el torrente y tú la flor
Yo soy el colibrí si tú me quieres
Mi pasión es el torrente y tú la flor.