Detrás de los héroes y de los titanes,
detrás de las gestas de la humanidad
y de las medallas de los generales.

Detrás de la Estatua de la Libertad.
Detrás de los himnos y de las banderas.
Detrás de la hoguera de la Inquisición.
Detrás de las cifras y de los rascacielos.
Detrás de los anuncios de neón.

Detrás, está la gente
con sus pequeños temas,
sus pequeños problemas
y sus pequeños amores.

Con sus pequeños sueldos,
sus pequeñas campañas,
sus pequeñas hazañas
y sus pequeños errores.

Detrás del Quijote y de Corín Tellado,
de Miss Universo y del Escorial.
Detrás de Hiroshima y del Vaticano.
Detrás de la víctima y del criminal.

Detrás de la mafia y de la policía.
Detrás del Mesías y de Wall Street.
Detrás del Columbia y de la heroína.
Detrás de Goliat y de David.

Cada uno a su manera
cada quien con sus modos;
detrás estamos todos,
usted, yo y el de enfrente.

Detrás de cada fecha,
detrás de cada cosa,
con su espina y su rosa,
detrás, está la gente.

“Detrás está la gente”, Serrat

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La Gente que me gusta – Mario Benedetti

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla,
que no hay que decirle que haga las cosas,
sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.

La gente que cultiva sus sueños
hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.

Me gusta la gente con capacidad para
asumir las consecuencias de sus acciones,
la gente que arriesga lo cierto por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien se permite huir de los consejos sensatos
dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma,
la gente que agradece el nuevo día,
las cosas buenas que existen en su vida,
que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si,
agradecido de estar vivo,
de poder regalar sonrisas,
de ofrecer sus manos y ayudar generosamente
sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme
constructivamente y de frente,
pero sin lastimarme ni herirme.
La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia
de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas
nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía contagia.
Me gusta la gente sincera y franca,
capaz de oponerse con argumentos razonables
a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente,
que no desfallece
cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio,
la que no se avergüenza en reconocer
que se equivocó o que no sabe algo.

La gente que, al aceptar sus errores,
se esfuerza  genuinamente por no volver a  cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente  que piensa y medita  internamente.

La gente que valora a sus semejantes
no por un estereotipo social ni como lucen.
La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender
que el mayor error del ser humano
es intentar sacarse de la cabeza
aquello que no sale del corazón.

Con gente como ésa,
me comprometo para lo que sea
por el resto de mi vida,
ya que por tenerlos junto a mi
me doy por bien retribuido.

DESDE  http://kuatro.wordpress.com