..

Cristo mesoamericano toma su cuerpo en tus manos
para ser un pueblo nuevo con vida y dignidad.

Cristo mesoamericano

“…Oscar Romero:

  • nació en Ciudad Barrios en 1917,
  • estudio teología en la Universidad Gregoriana de Roma, donde en 1942 fue ordenado sacerdote.
  • En 1943 inició  su actividad pastoral, primero como párroco después como director del seminario ínter-diocesano de San Salvador.
  • Nombrado obispo en 1967, en 1970 venia nominado obispo “auxiliar” del Arzobispo de San Salvador
  • y el 22 de febrero de 1977 asumía el “poseso” de la Archidiócesis.
  • En 1978 el Parlamento Ingles lo proponía como candidato al Premio Nóbel de la Paz 1979.
  • En 1980 le fue otorgado el Doctorado “Honoris Causa” en la Universidad de Lovania en Bélgica.

Hizo un dramático apelo al presidente de los Estados Unidos de América mediante una carta en la cual le pedía “severamente” de suspender las ayudas militares hacia el país, las cuales se transformaban en una sangrienta represión para el pueblo.

En la Homilía del “domingo de palmas” 1980, en catedral, monseñor Romero pronunció una Homilia del Fuego había hecho un llamado a los soldados a rehusarse a obedecer una orden que les imponise de asesinar a sus hermanos campesinos indefensos…

El día siguiente, a las 18:30, caía asesinado por un franco tirador que hasta hoy ideadores y ejecutores han quedado impunes.”

Segmento extraido de “OSCAR ROMERO: Il Mio Sangue Per La Libertà del Salvador”
L’altra Metà del Mondo; Eurostudio.

DESDE http://www.geocities.com/parachat2001/romero.html

“…Yo quisiera hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del ejército y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles: hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que dé un hombre debe revalecer la ley de Dios que dice “No matar”.

Ningun soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla.

Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la oreden del pecado.

La iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominacín.

Queremos que el gobierno tome en serio que e nada sirven las reformas si van teñs con tanta sangre. En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día mas tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios;

…Cese la represión.

23, MARZO, 1980/VIII 382.




PROLOGO

Las homilías de los grandes Santos Padres de la Iglesia todavía hoy llenan la oración oficial de la misma Iglesia de Jesús, particularmente en el rezo del Breviario. San Agustín, san León, san Ireneo, san Cipriano, obispos, y mártires algunos de ellos, nos han dejado en sus comentarios dominicales al Evangelio el testimonio de una palabra pastoral comprometida con la Palabra de Dios y con la vida del pueblo.

Ni ha terminado la era de los Santos Padres de la Iglesia, ni ha terminado la validez de sus homilías. El pueblo de Dios sigue caminando y sigue soplando verdad y esperanza el Espíritu de Dios.

Nuestra América muy particularmente puede gloriarse de grandes Santos Padres de plena actualidad. Y entre todos ellos, posiblemente, el más emblemático, monseñor Oscar Arnulfo Romero, obispo y mártir, “san Romero de América, pastor y mártir nuestro”.

A lo largo de los años más duros de la guerra civil salvadoreña y bajo una auténtica dictadura militar de salvaje represión, Romero levantaba cada domingo su voz, aterciopelada, vibrante como un cuerno de jubileo, para iluminar a la luz de la Palabra el día-a-día, el sufrimiento y la esperanza, la vida y la muerte de su pueblo salvadoreño.

Difícilmente habrá habido en toda la historia de la Iglesia una expectación y una atención mayores y más multitudinarias para las homilías de un pastor. Todo El Salvador vivía pendiente, domingo tras domingo, de la homilía de Monseñor. Aquella palabra dominical, glosa del Evangelio y de la vida del pueblo, iluminaba, consolaba, fortalecía.

No era un comentario aséptico, más o menos erudito, etéreamente religioso. Era una meditación comprometida con la Palabra de Dios y con el grito del pueblo; un clamor por la justicia y la denuncia profética de la represión, de la violencia y la injusticia estructural, y al mismo tiempo una consoladora presencia de aquel pastor que hacía del “acompañamiento” su verdadera misión en esas horas dramáticas de su gente.

Por la verdad profética de esas homilías, por la unción con que fueron vividas y dichas, por el aval definitivo de la sangre martirial con que fueron selladas, las homilías de monseñor Romero continúan siendo de plena actualidad.

Cuando recibí la carta que el teólogo Jon Sobrino me escribió, pidiéndome una palabra de aliento para el obispo hermano que volvía muy herido de su viaje a Europa, Romero era ya mártir. Fue entonces cuando escribí, conmocionado, mi poema al pastor salvadoreño. El poema termina diciendo, con la más incontestable convicción: “Nadie hará callar tu última homilía”

Nadie puede hacer callar las homilías vivas del profeta y mártir san Romero de América. Difundirlas ahora por Internet es un deber, un servicio, una gracia. Que sigan gritando justicia, esperanza, evangelio, ahora más allá de El Salvador, y más allá de Nuestra América también, las homilías proféticas de Romero.

Pedro Casaldáliga

http://www.servicioskoinonia.org/romero/homilias/prologo.htm

San Romero de América, Pastor y Mártir nuestro

El ángel del Señor anunció en la víspera…

El corazón de El Salvador marcaba
24 de marzo y de agonía.
Tú ofrecías el Pan,
el Cuerpo Vivo
-el triturado cuerpo de tu Pueblo;
Su derramada Sangre victoriosa
-¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!

El ángel del Señor anunció en la víspera,
y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;
como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo.

¡Y se hizo vida nueva
en nuestra vieja Iglesia!

Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
Romero de la Pascua latinoamericana.
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.

Como Jesús, por orden del Imperio.
¡Pobre pastor glorioso,
abandonado
por tus propios hermanos de báculo y de Mesa…!
(Las curias no podían entenderte:
ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).

Tu pobrería sí te acompañaba,
en desespero fiel,
pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
El Pueblo te hizo santo.
La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.

Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!

Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma-aureola de sus mares,
en el retablo antiguo de los Andes alertos,
en el dosel airado de todas sus florestas,
en la canción de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras,
de todos sus altares…
¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!

San Romero de América, pastor y mártir nuestro:
¡nadie hará callar tu última homilía!

Pedro Casaldáliga

«San Romero de América, Pastor y Mártir nuestro»
(Escuche el poema en una dramatización radiofónica)
«SãoRomero de América, Pastor e Mártir nosso»
«SaintRomero des Amériques, notre Pasteur et Martyr»
«SaintRomero of America, Our Pastor and Martyr»

indiceromero.gif (12953 bytes)

Escuche, guarde, envíe la voz de Mons. Romero
en la víspera de su martirio:«¡Cese la represión!»
(820 Kb, 5 minutos)
Mons. ROMERO, su Diario (pdf 1’4Mb)
Mons. ROMERO, Día a día con Mons. Romero, 365 meditaciones (pdf, 528Kb)

VIGIL, José María – TORRELLAS, Ángel, Misas centroamericanas, partitura y teología (8Mb)
Mons. ROMERO – BROCKMAN, James, La violencia del amor (pdf 800K)
Mons. ROMERO – BROCKMAN, James, The violence of Love (pdf 800K)
Dos posters sobre Mons. Romero (castellano y portugués)
Homilías de Romero
| Su Opción por los pobres
Libro de Zacarías DÍEZ y Juan MACHO:
En Santiago de María
…(rtf zip 255K)
Libro de María LÓPEZ VIGIL: Piezas para un retrato (rtf zip 243K)
Libro de Pablo RICHARD:  La fuerza Espiritual de la palabra de Mons. Romero (rtf zip 24K)
Página in italiano de Mons. Romero | Page en français de Mgr. Romero

DESDE http://www.servicioskoinonia.org/romero/





El encuentro con monseñor Oscar Arnulfo Romero

Stella Calloni (Cubadebate) – Anochecía sobre una ciudad donde se podía percibir la muerte, olerla, como si fuera una sombra pesada siempre detrás. Entre los objetivos de mi viaje estaba un encuentro con el Arzobispo de San Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero.

Completo en:

Encuentro con Monseñor Romero: …tomando un té caliente se dispuso a hablar con voz suave y tranquila, que al recordar algunos hechos tenía ciertos dejos de desesperación o impotencia…

https://i0.wp.com/html.rincondelvago.com/000698221.jpg