“Presiento que el tiempo, tan ágil, tan lento, aprende en la duna a esperar.” Daniel Viglietti “El vals de la duna”

duna

El vals de la duna
no es vals de fortuna
y a veces la luna
con él

bailando desliza
su blanca marea
en mar de Valizas
sin fiel.

Es una balanza
que pesa su danza
y sube a cambiar
de nivel.

Quien ama la duna
sin roce y sin prisa,
es suave caricia
su pie.

No hay rueda que pueda
ni hierro que muela
el polvo nacido
del sol.

La duna bien sabe
que en ella no cabe
el gesto ruidoso
del riel.

Seguro que hubo
un indio que anduvo
dejando en la arena
su piel.

Los lobos marinos
que llegan salinos
recuerdan la orilla,
el ayer.

Presiento que el tiempo,
tan ágil, tan lento,
aprende en la duna
a esperar.

Que el cielo en el viento
detenga un momento,
reloj sin arena,
el vals.
reloj sin arena

De noche el bañado
respira asombrado
sintiendo sirenas
de sal.

Le cuentan las garzas
de plumas tan altas
que son las gaviotas
del mar.

La duna se llueve
si el viento la mueve
porque ella no puede
con él.

Los ojos de arena
llorando de pena
por huellas que cambian
de pie.

duna y huellas

Valiza que sube
con remo de nube
hacia una laguna
de miel,

donde los ombúes
en islas azules
dan sombra en el aire
al clavel.

El vals de la duna
no es vals de fortuna
y a veces la luna
sin él

desnuda desliza
su tierna malicia
en mar de Valizas
infiel.

Daniel Viglietti
“El vals de la duna”

duna y luna

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“…¿Y entonces dime qué harás?…” Ismael Serrano y Silvio Rodríguez- “Despierta” —— “La Ratonera” – Amaral —— “¿Qué fue de los cantautores?” – Luis Pastor

Despierta

Sin querer, llegará abril pero oscuro y sin claveles
y tú mirarás los días como quien mira la nieve
caer sobre la ciudad, alunada y siempre hambrienta
y la crisis va llenando de dormidos las cunetas.
Y tú hibernando, ausente, exhausto y sin latido,
vencido por el miedo y la luz de los mercados,
cansado ya, quizá de estar perdido. Perdido.

Cuando el trabajo te escupa cual carozo de cereza
rodarás pendiente abajo. No quedará quien proteja
a la virgen del dragón. Cuando suenen las alarmas
la marea habrá subido acorralándote en la cama.
Despertarás entonces, desarmado y cautivo.
Y como quien regresa a la casa en que fue niño
todo parecerá más pequeño, más oscuro:
el horizonte, la llama y el futuro.
Y entonces dime qué harás.

Despierta,
ya verás, que te están esperando,
paciendo en el portal una reata de pegasos
para cruzar el cielo tras la estrella del vencido
y hacerse las preguntas que exigen estar aún vivo.

Despierta,
has de pintar nuevas constelaciones
para que navegantes extraviados en la noche
encuentren el camino que les acerca al mañana
en el que Prometeo burla al dios y trae la llama.

Que el destino no parió la miseria en la que duermes,
nació de las voluntades de mil hombres y mujeres,
que nada está escrito para siempre.
Despierta.

El invierno llegará, arañándote la espalda,
mirarás el telediario como quien lee un telegrama
que trae pésames y flores. Mientras mascas los silencios
te robarán la memoria nigromantes y usureros.
Aquellos que ahora bailan celebrando la hoguera,
en que arde tu futuro, herido de hipotecas,
de dulce mansedumbre, narcótica ceguera,
herido y desangrado, el futuro aún espera.

Despierta,
ya verás, que te están esperando,
paciendo en el portal una reata de pegasos
para cruzar el cielo tras la estrella del vencido
y hacerse las preguntas que exigen estar aún vivo.

Despierta,
has de pintar nuevas constelaciones
para que navegantes extraviados en la noche
encuentren el camino que les acerca al mañana
en el que Prometeo burla al dios y trae la llama.

Que el destino no parió la miseria en la que duermes,
nació de las voluntades de mil hombres y mujeres,
que nada está escrito para siempre.
Despierta. Despierta. Despierta. Despierta.


Disco: Todo empieza y todo acaba en ti
Letra: Ismael Serrano
Música: Ismael Serrano

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¿Dónde están los músicos? Elogio de Amaral y su ‘Ratonera’

Ismael Serrano

Vale. Quizá no sea obligatorio escribir en todas las guitarras “Esta máquina mata fascistas” a la manera de Woody Guthrie. No es necesario que, como Joan Baez, viajemos a Hanoi bajo el bombardeo implacable cantando “Gracias a la vida”. Pero, ¿cómo no sumarse al activismo en estos oscuros tiempos de orfandad moral? Si hasta Wham cantó para recaudar fondos para los mineros que hacían huelga en tiempos de Thatcher. Aunque fuera en playback.

Preguntaba Silvio Rodríguez a sus compañeros de oficio por las armonías apropiadas para hacer el retrato certero de lo perdido y de lo encontrado.

La búsqueda de una voz propia marca la carrera de todo músico, en su empeño por exorcizar los demonios interiores y exteriores.

La posmodernidad impuso el esteticismo en toda expresión artística. Había que romper con la tradición y abandonar toda idea de compromiso moral como creador. El individualismo nos alejaba de una realidad de la que más valía huir. Transformarla era una utopía inalcanzable así que lo mejor era refugiarse en un mundo propio alejado del resto de los congéneres.

Y en esto vino la Transición.

Lo cierto es que la lucha ya no era por entonces lo que había sido. El propio mayo del 68 había cambiado el paradigma. Prohibido prohibir, el cuestionamiento de la autoridad, las luchas por los derechos civiles. En cierto modo, la juventud abandonaba la tradicional lucha de clases para “sectorizarla” en batallas por otra identidad, menos global, más particular. Pensadores como Tony Judt definen ese cambio de paradigma como algo reaccionario. Al abandonar la identidad obrera la lucha se parcela y se debilita. Y díganme si un ultraliberal no tomaría gustoso como consigna aquel “prohibido prohibir:” la desregulación de los mercados de trabajo o del tráfico de las transacciones financieras nos han llevado hasta donde estamos.

La democracia trajo consigo un nuevo fenómeno cultural: la Movida. La frivolidad se imponía. Romper con el pasado suponía dejar de lado la tradición de lucha, obsoleta ya para algunos ante la prosperidad que inevitablemente la democracia habría de traer. Posmodernidad a ritmo de pop rebelde, emulando la pose punk pero olvidando la impronta reivindicativa de The Clash. Es cierto que fueron muchas las aportaciones culturales de aquel entonces que merecen ser rescatadas, pero convengamos que la Movida no fue tan transversal ni tan épica como la mirada nostálgica nos quiere hacer creer.

En plena fiesta posdictadura se intentó condenar al olvido a los cantautores. Al fin y al cabo en eso consistía el pacto de la transición: en olvidar. El compromiso político en el arte se convirtió en un estigma. Toda canción empapada de ideología era una anacronismo a desterrar. Quedaron algunos restos de naufragio en el rock radical de los 80, pero era música para una minoría rebelde que no se resignaba a perder su identidad de clase obrera y combativa.

Cuando a mediados de los 90 saqué mi primer disco, fueron muchas las preguntas acerca de mi empeño por sacar a relucir mis convicciones ideológicas en las canciones. No me salvé del prejuicio que desde los 80 había quedado instalado en la conciencia colectiva. A día de hoy dicho prejuicio sigue teniendo una fuerza tremenda: gran parte de las críticas hacia una canción como “Papá, cuéntame otra vez…” hacen referencia a su tono nostálgico y, como no, anacrónico. Simplemente porque no se han tomado la pequeña molestia de escuchar la canción. Se trata de una bronca generacional: este es un mundo muy diferente al que habían soñado nuestros padres. Desde una posición acomodaticia, la generación de nuestros progenitores hacía un relato de la transición edulcorado y condescendiente, dejando de lado lo mucho de derrota que tuvo aquel tiempo. No es nostalgia, es ironía. De aquellos polvos, estos lodos o “ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam”.

Al igual que tras el corralito en Argentina, al estallar la crisis en España, la ciudadanía empezó a corear “No nos representan”. “Que se vayan todos” gritaban entre cacerolazos desde Buenos Aires. El desencanto hacia una clase política, cómplice del desastre que nos tocaba vivir, hacía mella en el crédito de toda la clase dirigente. La crisis revelaba el déficit democrático en el que vivíamos y ponía en jaque a todas las instituciones que habían pilotado la Sagrada Transición.

Los movimientos asamblearios, que de forma espontánea convertían la plaza pública en ágora efervescente tras el 15 M, retomaban debates ideológicos abandonados. Si bien aún quedaban algunos coletazos de aquella posmodernidad heredada. “No somos ni de izquierdas ni de derechas” decían algunos, sin explicar en qué momento y de qué manera se había superado ese modelo. El viejo prejuicio “desideologizador” mutaba en uno nuevo: nuestra incapacidad a la hora de diluir nuestra individualidad en el colectivo nos impedía tener representantes claros, referentes. Convenir que alguien nos representa tiene algo de renuncia en favor del colectivo y nuestra generación, a fuerza, además, de ser maltratada por sus representantes políticos, era incapaz de ceder en ese sentido. En el fondo era otra victoria del neoliberalismo: la nuestra es una sociedad atomizada de individuos desencantados incapaces de confiar los unos en los otros .

Habría también que distinguir entre aquellos indignados por un sistema injusto que quieren cambiar y aquellos indignados simplemente por el hecho de no poder entrar en el sistema. ¿Cómo puedo estar en el paro si hablo 4 idiomas y tengo varias carreras?, se preguntan algunos, como si lo indignante no fuera que el paro alcance cotas dramáticas sino, simplemente, que a uno le hayan negado la posibilidad de entrar a formar parte de la élite privilegiada.

En cualquier caso la ciudadanía se movilizó, tomó conciencia, dijo “ya basta”. La gente salió (salimos) a la calle e hicimos nuestra rabia visible.

Pero, ¿y los músicos? ¿Dónde estaban?

El día 23 de noviembre varias “marchas por la dignidad” convergen en Madrid en su defensa de lo público. Coincido allí, leyendo el manifiesto, convocado por la recién creada marea roja (trabajadores del sector cultural), con mucha gente de las artes escénicas, de las artes plásticas. Actores y actrices, directores de cine, escritores se hacen eco de la indignación generalizada y utilizan toda plataforma posible para amplificar la protesta.

Pero, ¿y los músicos? ¿Dónde estamos?

“Tú que representas el pasado haces del presente una ratonera” canta Amaral. Un conocido grupo de pop compone una canción dedicándole toda su rabia a una clase política cómplice del desfalco cuando no alienada e incapaz de dar soluciones a los problemas reales de la gente.

Hay quien lo tacha de oportunismo.

¿No es oportunista precisamente lo contrario? ¿No lo es permanecer al margen de un desastre que se preveía y del que no hemos querido ser conscientes hasta que no ha llamado a las puertas de nuestra propia casa? ¿No es, también, deber del músico hacer la crónica del tiempo que a uno le toca vivir? Grupos como Vetusta Morla se suman a la ira global y la convierten en canción. Otros, como Nacho Vegas, que nunca ha ocultado sus convicciones ideológicas, deciden explicitar más si cabe en sus letras la condena a un sistema podrido.

¿De qué extrañarse? Al fin y al cabo es lo natural. O al menos lo ha sido para muchos músicos que no han dejado de conmoverse ante la lucha y la tragedia ajena aun cuando la previsible crisis no había llegado a su cima.

Algunos periodistas musicales celebran la iniciativa y se hacen ahora la misma pregunta: ¿dónde estaban los músicos? Pero, ¿cuál es la responsabilidad de un periodismo musical que ha caricaturizado cualquier muestra de compromiso ideológico en las canciones? No ha sido precisamente dicho periodismo el que ha alentado el activisimo de mis compañeros de oficio en su obra. ¿Dónde estaba ese periodismo que descubre ahora la grandeza moral del artista sensible a la tragedia cuando el drama estaba huérfano de canciones? Quizá los músicos hasta ahora habíamos fallado en nuestra responsabilidad de escribir el relato de una generación que exige ser escuchada. Pero también es responsabilidad de los líderes de opinión y de la crítica periodística la construcción de un discurso complaciente con un sistema cimentado en el abuso y la injusticia.

A lo mejor convendría revisar el viejo prejuicio posmodernista y entender que ser músico, más aún con la que está cayendo, conlleva también una responsabilidad ética ineludible. Son muchas las generaciones de trovadores tratando de hacer testimonio de un mundo desigual y empeñados en generar espacios de encuentro para aquellos que no se resignan. “Esta máquina acorrala al miedo y lo obliga rendirse” escribió el bueno de Pete Seeger en su viejo banjo. Para eso escribimos canciones al fin y al cabo. Para desempolvarnos el miedo. Para que la rabia compartida se convierta en esperanza.

Sólo queda tratar de encontrar la respuesta a la pregunta que Silvio hacía y dar con las armonías apropiadas para nuestras audaces y politonales canciones, aquellas que nos harán sentir menos solos en un mundo que parece derrumbarse.

FUENTE: http://www.eldiario.es

La-Ratonera-Amaral-Merkel-Obama

¿Qué fue de los cantautores? Luis Pastor le responde con mucho gusto

“…pisa suavemente, pues pisas mis sueños…” W.B.Yeats – en “¡A iniciar la revolución del aprendizaje!” por Sir Ken Robinson

…De manera conmovedora y divertida, continuando con su legendaria charla en TED de 2006, Sir Ken Robinson plantea un cambio radical, para pasar de escuelas estandarizadas al aprendizaje personalizado, creando las condiciones para que pueda florecer el talento natural de los niños.” TED

Los senderos del otoño - Mónica RenedoEstuve aquí hace 4 años, y recuerdo que, en ese tiempo, las charlas no se subían online; creo que se las daban a los TEDsters en una caja, una caja con DVDs, que ponen en sus estantes, donde están ahora.

(Risas)

Y de hecho me llamó Chris una semana después de haber dado mi charla y me dijo: “Vamos a empezar a subirlas online. ¿Podemos subir las tuyas?” Y yo le dije: “Claro”

Y 4 años más tarde, como ya he dicho, ha sido vista 4… Bueno, ha sido descargada 4 millones de veces. Así que supongo que se podría multiplicar eso por 20 o algo así para obtener el número de personas que la han visto. Y como dice Chris, hay avidez por ver mis videos.

(Risas)

(Aplausos)

… ¿No lo están?

(Risas)

Así que todo este evento ha sido un elaborado preludio para que yo pudiera hacer otra presentación para ustedes, así que aquí está.

(Risas)

Al Gore habló en la Conferencia TED donde hablé hace 4 años y habló sobre la crisis climática. Y yo hice referencia a eso al final de mi última charla. Así que quiero continuar desde ahí porque, francamente, sólo tenía 18 minutos. Entonces, como les estaba diciendo…

(Risas)

Él tiene razón. Quiero decir, obviamente, hay una crisis climática. Y creo que si la gente no lo cree, deberían salir más. (Risas) Pero creo que hay una segunda crisis climática, que es igual de grave, que tiene los mismos orígenes, y a la que tenemos que hacer frente con la misma urgencia. Y quiero decir con esto, —y por cierto, ustedes podrían decir, “Mira, yo estoy bien. Tengo una crisis climática; realmente no necesito una segunda”—. Pero ésta no es una crisis de recursos naturales, —aunque creo que aquella es verdadera—, sino que es una crisis de recursos humanos.

Fundamentalmente, creo que, tal como muchos oradores lo han dicho en los últimos días, hacemos un uso muy pobre de nuestros talentos. Muchas personas pasan toda su vida sin ningún sentido de cuáles pueden ser sus talentos, o si tienen alguno del cual hablar. Me encuentro con todo tipo de personas que no creen que son realmente buenos en nada.

La verdad es que ahora tiendo a dividir al mundo en dos grupos. Jeremy Bentham, el gran filósofo utilitarista una vez planteó este punto. Él dijo, “Hay dos tipos de personas en este mundo, los que dividen el mundo en dos clases y los que no”. (Risas) Bien, yo lo divido. (Risas)

Me encuentro con todo tipo de personas que no disfrutan lo que hacen. Simplemente pasan sus vidas acostumbrándose. No reciben gran placer de lo que hacen. Lo sufren en lugar de disfrutarlo, y esperan que llegue el fin de semana. Pero también me encuentro con personas que aman lo que hacen y no se imaginan haciendo otra cosa. Si le dicen, “Ya no hagas esto”, se preguntarían de qué les están hablando. Porque ellos dicen: no es lo que hacen, es lo que ellos son. “Yo soy así, ¿me explicó? Sería una locura para mí abandonar esto, porque es lo que habla de mi ser más auténtico”. Y esto no es cierto para la mayoría. De hecho, todo lo contrario, yo pienso que es una minoría.

Y creo que hay muchas posibles explicaciones para esto. Y entre ellas, la principal es la educación, porque de alguna forma, la educación, aleja a muchas personas de sus talentos naturales. Y los recursos humanos son como los recursos naturales; a menudo están enterrados. Tienes que ir a buscarlos. No están simplemente tirados en la superficie. Tienes que crear las circunstancias donde ellos surjan por sí mismos. Y pueden imaginar que la educación sería la forma en que eso suceda. Pero muy a menudo, no lo es. Cada sistema educativo del mundo se está reformando en estos momentos. Y esto no es suficiente. Las reformas no tienen sentido, porque simplemente están mejorando un modelo obsoleto. Lo que necesitamos, —y la palabra ha sido usada muchas veces durante estos días— no es una evolución, sino una revolución en la educación. Tiene que ser transformada en algo más.

(Aplausos)

Uno de los verdaderos desafíos es innovar fundamentalmente en la educación. La innovación es difícil porque significa hacer algo que las personas batallan en hacer. Significa desafiar lo que tomamos por hecho cosas que pensamos que son obvias. El gran problema para la reforma o transformación es la tiranía del sentido común, las cosas que las personas piensan, “Bueno, no puede hacerse de otra manera porque así es como debe hacerse”.

Me encontré con una gran cita de Abraham Lincoln, Que pensé, les gustará que sea citado en este punto. (Risas) Él dijo esto en diciembre de 1862 para la segunda reunión anual del congreso. Debo explicar que no tengo ni idea de lo que estaba sucediendo en ese momento. En Inglaterra no enseñamos historia norteamericana. (Risas) Lo suprimimos. Esa es nuestra política. (Risas) Así que, sin duda, algo fascinante estaba pasando en diciembre de 1862, que los estadounidenses entre nosotros deben saber.

Pero él dijo esto: “Los dogmas del pasado silencioso son inadecuados para el presente tempestuoso. La ocasión es una montaña de dificultades, y debemos crecer con la circunstancia”. Me encanta. No ponernos a la altura, sino crecer con ellas. “Como nuestro caso es nuevo, entonces tenemos que pensar de nuevo y actuar de nuevo. Debemos desencantarnos nosotros mismos y así podremos salvar a nuestro país”.

Me encanta esa palabra, “desencantar” ¿Saben lo que significa? Significa que todos nosotros estamos encantados con lo que simplemente damos por sentado como el orden natural de las cosas, cómo son las cosas. Y muchas de nuestras ideas han sido formadas, no para enfrentar las circunstancias de este siglo, sino las circunstancias de los siglos previos. Pero nuestras mentes siguen hipnotizadas por ellas. Y tenemos que desencantarnos nosotros mismos de algunas de ellas. Ahora, esto es más fácil decirlo que hacerlo. Es muy difícil saber lo que toman por hecho. Y la razón es que lo toman por hecho.

Así que déjenme preguntarles algo que quizás den por hecho. ¿Cuántos de ustedes son mayores de 25 años? Eso no es lo que creo que dan por hecho. Estoy seguro que ya están familiarizados con eso. ¿Hay alguna persona aquí menor de 25 años? Grandioso. Ahora, los mayores de 25, ¿Podrían levantar sus manos si están usando un reloj de pulsera? Somos la mayoría, ¿no lo creen? Pregunten lo mismo en un cuarto lleno de adolescentes. Los adolescentes no usan relojes de pulsera. No quiero decir que no pueden o no se les permite, simplemente eligen no usarlos. Y la razón es, como ven, que hemos sido educados en una cultura pre-digital, nosotros los que tenemos más de 25. Y así, para nosotros, si quieres saber la hora, tienes que usar algo para saberlo. Los niños ahora viven en un mundo digitalizado, y para ellos, la hora está en todas partes. No ven ninguna razón en usar reloj. Y, por cierto, no es necesario que lo hagan ustedes; es sólo que siempre lo han hecho, y lo continúan haciéndolo. Mi hija, Kate, que tiene 20 años, nunca usó un reloj, ella no ve el propósito.
Como ella dice, “Es un dispositivo de una sola función”. (Risas)
“O sea, ¿qué inútil es eso?
Y yo digo: “No, no, también te dice la fecha”. (Risas) “Tiene múltiples funciones”.

Pero como ven, hay cosas con las que nos encantamos en la educación. Déjenme darles un par de ejemplos. Uno de ellos es la idea de linealidad, que se inicia aquí, y vas a través de un trayecto, y si haces todo bien, terminarás establecido para el resto de su vida. Todos los que han hablado en TED, implícitamente nos contaron, o, a veces explícitamente, una historia diferente, que la vida no es lineal, es orgánica. Creamos nuestras vidas en simbiosis mientras exploramos nuestros talentos en relación con las circunstancias que contribuyen a crear para nosotros. Pero ya sabes, nos hemos obsesionado con esta narración lineal. Y probablemente el pináculo de la educación es entrar a la universidad. Creo que estamos obsesionados con hacer que la gente entre a la universidad, ciertos tipos de universidad. No quiero decir que no deban ir a la universidad, pero no todos necesitan ir, y no todos necesitan ir ahora. Tal vez van más tarde, no de inmediato.

Hace un tiempo estuve en San Francisco autografiando libros.
Había un hombre comprando un libro, de unos 30 años.

Y le dije: “¿A qué te dedicas?”
Y él dijo: “Soy bombero“.
Y le dije: “¿Cuánto tiempo llevas siendo un bombero?”
Él dijo: “Siempre, siempre he sido un bombero”.
Y yo le dije: “Bueno, ¿Cuándo lo decidiste?”
Él dijo: “Cuando era niño”. Dijo: “En realidad, fue un problema para mí en la escuela, porque en la escuela, todo el mundo quería ser bombero”.
Él dijo: “Pero yo quería ser bombero”.

Y dijo: “Cuando llegué al último año de la escuela, mis profesores no lo tomaban en serio. Había un maestro en especial que no lo tomó en serio. Me dijo que estaba desperdiciando mi vida si eso es todo lo que elegía hacer, que debería ir a la universidad y convertirme en un profesional, que tenía un gran potencial, y que yo estaba desperdiciando mi talento en hacer eso”.
Y él dijo: “Fue humillante, porque él lo dijo delante de toda la clase, y realmente me sentí muy mal. Pero es lo que yo quería, y tan pronto como salí de la escuela, Me postulé para el cuerpo de bomberos y fui aceptado”.
Y él dijo: “Recientemente estuve pensando en ese hombre, hace unos minutos cuando estabas hablando, acerca de este profesor”, dijo, “porque hace 6 meses, le salvé la vida”. (Risas)
Dijo, “Tuvo un accidente de auto, y lo saque, logre darle resucitación cardiopulmonar, y también le salvé la vida a su esposa”.
Él dijo, “Creo que ahora, él piensa mejor de mí”.

(Risas)

(Aplausos)

Saben, para mí, las comunidades humanas dependen de una diversidad de talento, no una concepción única de la capacidad. Y lo central de nuestro desafío… (Aplausos) Lo central de nuestro desafío es reconstituir nuestro sentido de la capacidad y de la inteligencia. Esta cuestión de la linealidad es un problema.

Cuando llegué a Los Ángeles Hace unos nueve años, Me encontré con una declaración de política, muy bien intencionada, que decía, “La universidad comienza en el jardín”. No, no es cierto. (Risas) No es cierto. Si tuviéramos tiempo, profundizaría en esto, pero no podemos. (Risas) El jardín empieza en el jardín. (Risas) Un amigo mío dijo una vez: “Sabes, un niño de 3 años no es la mitad de un niño de 6”. (Risas) (Aplausos) Ellos tienen 3 años.

Pero tal como escuchamos en esta última sesión, hay tal competencia hoy en día para entrar al jardín, —para llegar al jardín de infantes correcto—, que a los 3 años están siendo entrevistados. Los niños sentados frente a un panel inconmovible, con sus currículum, (Risas) hojeando y diciendo: “Bien, ¿es sólo esto?” (Risas) (Aplausos) “Has estado aquí 36 meses, ¿y esto es todo?” (Risas) “No has logrado nada. Puedo ver que los primeros seis meses fueron de lactancia materna”. (Risas) Como concepción es indignante, pero es lo que atrae a muchas personas.

El otro gran problema es la conformidad. Hemos construido nuestros sistemas de educación bajo el modelo del comida rápida. Esto es algo que Jamie Oliver habló el otro día. Hay dos modelos de calidad garantizada en el servicio de comida. Uno es el de comida rápida, donde todo está estandarizado. El otro es como los restaurantes Zagat y Michelin, donde nada es estandarizado, están adaptados a las circunstancias locales. Y hemos comprado el modelo de comida rápida para la educación. y esto empobrece a nuestro espíritu y nuestras energías tanto como la comida rápida está agotando nuestros cuerpos físicos.

(Aplausos)

Creo que tenemos que reconocer un par de cosas aquí. Una de ellas es que el talento humano es tremendamente diverso. Las personas tienen aptitudes muy diferentes. Yo estaba pensando hace poco que me dieron una guitarra cuando era niño más o menos al mismo tiempo que Eric Clapton consiguió su primera guitarra. Ya saben, todo salió bien para Eric, eso es todo lo que diré. (Risas) En cierto modo, no lo hizo para mí. No pude hacer que funcionara sin importar lo mucho que practicara. No funcionó.

Pero no sólo es eso. Se trata de la pasión. A menudo, las personas son buenas en cosas que realmente no les importa. Se trata de la pasión. y de lo que entusiasma nuestro espíritu y nuestra energía. Y si estás haciendo lo que amas, aquello en lo que eres bueno, el tiempo toma un curso totalmente diferente. Mi esposa acaba de terminar de escribir una novela, y yo creo que es un gran libro, pero ella desaparece durante horas y horas. Esto lo saben, si estás haciendo algo que te gusta, una hora se siente como cinco minutos. Si estás haciendo algo que no se identifica con tu espíritu, cinco minutos se siente como una hora. Y la razón por la que muchos jóvenes están abandonando la escuela es porque no alimenta su espíritu, no alimenta su energía o su pasión.

Así que creo que tenemos que cambiar las metáforas. Tenemos que pasar de un modelo de educación, esencialmente industrial de manufactura, que se basa en la linealidad en la conformidad y agrupación de personas. Tenemos que pasar a un modelo que se basa más en principios de la agricultura. Tenemos que reconocer que el florecimiento humano no es un proceso mecánico, es un proceso orgánico. Y no se puede predecir el resultado del desarrollo humano; todo lo que puedes hacer, como un agricultor, es crear las condiciones en que ellos comenzarán a florecer.

Así que cuando miramos la reforma de la educación y su transformación, no es como la clonación de un sistema. Hay algunos muy buenos como el KIPPs, es un gran sistema. Hay muchos modelos muy buenos. Se trata de personalizar a sus circunstancias, y la personalización de la educación a la gente que está realmente en las clases. Y haciendo esto, creo que es la respuesta para el futuro porque no se trata de expandir una nueva solución; se trata de crear un movimiento en la educación en el que las personas desarrollan sus propias soluciones, pero con un apoyo externo, basado en un currículum personalizado.

Ahora, en esta sala, hay personas que representan recursos extraordinarios en los negocios, en multimedia, en Internet. Estas tecnologías, combinadas con el talento extraordinario de los maestros, ofrecen una oportunidad para revolucionar la educación. Y los impulso a que se involucren en esto porque es vital, no sólo para nosotros mismos, sino para el futuro de nuestros hijos. Pero tenemos que cambiar del modelo industrial a un modelo de agricultura, en el que cada escuela puede ser mañana floreciente. Ahí es donde los niños experimentan la vida. O en la casa, si es ahí donde eligen ser educados con sus familias o sus amigos.

Durante estos días hubo muchas charlas sobre los sueños. Y sólo quiero muy rápidamente… Anoche, me emocionaron mucho las canciones de Natalie Merchant, recuperar viejos poemas. Quisiera leer un poema rápidamente, es muy breve, de W.B. Yeats, que alguno de ustedes tal vez conozca. Escribió esto a su amor, Maud Gonne, y estaba lamentándose del hecho de que no podría realmente darle lo que él pensaba ella quería de él. Y él dice: “Tengo algo más, pero no puede ser para ti”.

Él dice esto: “Si tuviese yo las telas bordadas del cielo, Recamadas con luz dorada y plateada, Las telas azules y las tenues y las oscuras De la noche y la luz y la media luz, extendería las telas bajo tus pies: Pero, siendo pobre, sólo tengo mis sueños; he extendido mis sueños bajo tus pies; Pisa suavemente pues pisas mis sueños”.
Y cada día, en todas partes, nuestros hijos extienden sus sueños bajo nuestros pies. Y debemos pisar suavemente.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Muchas gracias.

Transcripción al español por Eduardo Salinas
Revisada por  Veronica Vera

Fuente charla TED
Sir Ken Robinson: ¡A iniciar la revolución del aprendizaje!

Sir Ken Robinson - El ElementoLa versión en Youtube:

Acuario de sueños  - Mónica Renedo

“Si tuviese yo las telas bordadas del cielo,
recamadas con luz dorada y plateada,
las telas azules y las tenues y las oscuras
de la noche y la luz y la media luz.
Extendería las telas bajo tus pies:
pero, siendo pobre, sólo tengo mis sueños;
he extendido mis sueños bajo tus pies;
pisa suavemente, pues pisas mis sueños.”

W.B. Yeats

Melodía del tiempo - Mónica Renedo

La charla TED de Sir Ken Robinson, años antes:

…Sir Ken Robinson resalta 3 principios fundamentales para que la mente humana prospere — y cómo la cultura educativa actual trabaja en contra de ellos. En una presentación graciosa y estimulante nos cuenta cómo escapar del «valle de la muerte» educativo que ahora enfrentamos y cómo educar a nuestras generaciones más jóvenes en un clima de posibilidades.” TED

Fuente Charla TED:
Ken Robinson: Cómo escapar del valle de la muerte de la educación

Imágenes: Arte de Mónica Renedo,
desde  http://migaleriavirtual.blogspot.com/

“…humanizar los credos, purificar la brisa, adecentar la Tierra, reinaugurar la Vida…” Luis Guitarra – “Desaprender la guerra”

Desaprender la guerra, realimentar la risa,
deshilachar los miedos, curarse las heridas.

Difuminar fronteras, rehuir de la codicia,
anteponer lo ajeno, negarse a las consignas.

Desconvocar el odio,
desestimar la ira,
rehusar usar la fuerza,
rodearse de caricias.
Reabrir todas las puertas,
sitiar cada mentira,
pactar sin condiciones,
rendirse a la Justicia.

Rehabilitar los sueños, penalizar las prisas,
indemnizar al alma, sumarse a la alegría.

Humanizar los credos,  purificar la brisa,
adecentar la Tierra, reinaugurar la Vida.

Portada_dvd_200

Desconvocar el odio,
desestimar la ira,
rehusar usar la fuerza,
rodearse de caricias.
Reabrir todas las puertas,
sitiar cada mentira,
pactar sin condiciones,
rendirse a la Justicia.

Desaprender la guerra, curarse las heridas.
Desaprender la guerra, negarse a las consignas.
Desaprender la guerra, rodearse de caricias.
Desaprender la guerra, rendirse a la Justicia.
Desaprender la guerra, sumarse a la alegría.
Desaprender la guerra, reinaugurar la Vida.

 Luis Guitarra, Desaprender la Guerra

“…como tregua en el desierto, como fuente de agua fresca, …la ternura…” Alberto Cortéz

La ternura es una mano que se extiende en el vacío
donde a veces nos hundimos por aquello de vivir,
convirtiendo en mariposas, la rutina y el hastío
y sembrándonos de rosas, los caminos a seguir.

La ternura es la pintura de un chiquillo y un anciano,
comentándose la vida, de su tiempo, cada cual…
Uno lleno de experiencia por las cosas que ha pasado
y otro lleno de impaciencia, por las cosas que vendrán.

Es la abuela que entreteje
¡sabe Dios, cuántas vivencias!
mientras mece que te mece,
punto a punto su existencia…
la ternura, la ternura…

Es la voz de los amantes,
cuando se hablan en silencio,
mientras flotan en el aire,
por el aire de sus sueños…
la ternura, la ternura…
simple y clara…
llana y pura…
la ternura.

Cuántas veces abrumados por el peso de la prisa,
en el circo cotidiano, nos dejamos atrapar…
nos hacemos desertores del calor de una sonrisa
y alteramos los valores, de vivir por perdurar.

Y seguimos avanzando
por la cuerda de la vida
y olvidada, mientras tanto,
va quedándose dormida…
la ternura, la ternura…

Como tregua en el desierto,
como fuente de agua fresca,
como faro y como puerto
cuando arrecia la tormenta…
la ternura, la ternura…
simple y clara…
llana y pura…
la ternura…

Alberto Cortéz , “La ternura”

camino

Por las calles de mundo
vaga un niño perdido
lleva todas las razas
sobre la piel.
Si se cruza algún día
en tu camino
pregúntale ¿que busca?
y te dirá.

Miguitas de ternura
yo necesito
si te sobra un poquito,
dámelo a mi.

En las noches del mundo
camina una muchacha
con todos los pecados
sobre la piel…
Si te para y te pide
encenderle un cigarro
pregúntale ¿que busca?
y te dirá….

Miguitas de ternura
yo necesito
si te sobra un poquito,
dámelo a mi.

En las plazas del mundo
toma sol el abuelo;
lleva toda la vida
sobre la piel…
Si le ves dando migas
a las palomas
pregúntale ¿que busca?

y te dirá…

Miguitas de ternura
yo necesito
si te sobra un poquito,
dámelo a mi.

Miguitas De Ternura – Alberto Cortéz

ternura

“…haz de la ternura el antídoto contra todos los venenos…” Pacogor – “Guión para una vida”

….

“…mujeres que prefieren planchar los pantalones antes que llevarlos…” DOCUMENTAL “Mujeres obedientes”

Guia de la Buena Esposa

Un documental acorde con la descripción de Héctor Abad:

“La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca.

Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas.

Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros….”

Héctor Abad

¿Mujeres obedientes?

“Por el buen orden de la familia humana, unos han de ser gobernados por otros más sabios que ellos; por ende, la mujer, más débil en cuanto a vigor de alma y fuerza corporal, está sujeta por naturaleza al hombre, en quien la razón predomina. El padre tiene que ser más amado que la madre y merece mayor respeto porque su participación en la concepción es activa y la de la madre simplemente pasiva y material.”  San Agustín de Hipona

La mujer ideal debe ser cuidadosa, ocuparse de la casa y mantenerse bella. (Corbis)¿Tanto hemos cambiado? Cómo debía ser una buena esposa hace 60 años (y ahora)

Película “Niñas Mal” , México

“Adela Léon  una adolescente rebelde,  es inscrita en la Academia de Maca Rivera, una academia de señoritas, con la esperanza de que  cambie su comportamiento…”

¿O Mujeres MUJERES?

mujeres compañeras

“…hija de Artemisa y de Lilith, quizá regreses al alba…” Ismael Serrano

amanece

“…ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento…” Héctor Abad

“Porque estas mujeres nuevas
exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan,
y sólo se desnudan si les da la gana.”
Héctor Abad

mirada3

“La mujer libre es una humanidad nueva que se levanta.” René Chaughi

 “Desde el origen de las sociedades, todos los esfuerzos del hombre se han dirigido a impedir que la mujer se instruya.
¿Por qué?  Porque un esclavo que se instruye, deja de ser un buen esclavo.”

 …

Es necesario que esto acabe.
Es necesario que la mujer tome conciencia de sí misma,
se canse de su estado presente,
se niegue a ser por más tiempo ora una muñeca,
ora una sirvienta y siempre una propiedad.
Es necesario que sepa que no hay dignidad posible ni moralidad
sino en la libertad, en la plena posesión de sí misma.
Quiera ser libre, y lo será.
.
René Chaughi

“…tiene que tener resonancias humanas…” Vinicius de Moraes – “Poema del Amigo”

manos amigas

Se necesita un amigo.
No es necesario que sea hombre,
basta que sea humano,
basta que tenga sentimientos,
basta que tenga corazón.

Se necesita que sepa hablar y callar,
sobre todo que sepa escuchar.
Tiene que gustar de la poesía,
de la madrugada, de los pájaros, del Sol,
de la Luna, del canto, de los vientos
y de las canciones de la brisa.

Debe tener amor, un gran amor por alguien,
o sentir entonces, la falta de no tener ese amor.
Debe amar al prójimo y respetar el dolor que
los peregrinos llevan consigo.
Debe guardar el secreto sin sacrificio.
Debe hablar siempre de frente y
no traicionar con mentiras o deslealtades.

No debe tener miedo de enfrentar nuestra mirada.
No es necesario que sea de primera mano,
ni es imprescindible que sea de segunda mano.
Puede haber sido engañado,
pues todos los amigos son engañados.
No es necesario que sea puro,
ni que sea totalmente impuro,
pero no debe ser vulgar.

Debe tener un ideal, y miedo de perderlo,
y en caso de no ser así,
debe sentir el gran vacío que esto deja.
Tiene que tener resonancias humanas,
su principal objetivo debe ser el del amigo.
Debe sentir pena por las personas tristes
y comprender el inmenso vacío de los solitarios.
Se busca un amigo para gustar de los mismos gustos,
que se conmueva cuando es tratado de amigo.

Que sepa conversar de cosas simples,
de lloviznas y de grandes lluvias y
de los recuerdos de la infancia.
Se precisa un amigo para no enloquecer,
para contar lo que se vio de bello y
de triste durante el día, de los anhelos
y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad.

Debe gustar de las calles desiertas,
de los charcos de agua y los caminos mojados,
del borde de la calle, del bosque después de la lluvia,
de acostarse en el pasto.
Se precisa un amigo que diga que vale la pena vivir,
no porque la vida es bella, sino porque estamos juntos.

Se necesita un amigo para dejar de llorar.
Para no vivir de cara al pasado,
en busca de memorias perdidas.
Que nos palmee los hombros,
sonriendo o llorando,
pero que nos llame amigo,
para tener la conciencia
de que aún estamos vivos.

Vinicius de Moraes
“Poema del Amigo”
lluvia

“…esas cosas por las que sigo cantando…” Alonso Ferreto – “CANTO”

Canto

Canto – Alonso Ferreto

Yo no puedo esconder esta sonrisa
Si entre dientes se divulga la razón
Es el canto quien entona en su caricia
De mañana y entre notas bajo el sol

Voy jugando entre armonías pasajeras
En vagones sin ninguna dirección
De aquel tren sin algún riel que lo gobierne
Y me lleva a ninguna dirección

Siempre estoy tan ocupado
siempre hay cosas que hacen daño
Y entre tantas distracciones
Queda mucho por cantar

CANTAR POR QUE NUESTRO CANTO ES UN CANTO UNIVERSAL
y entre golpe y golpe se hace necesario
Cantar por que faciliten el derecho de buscar
Esas cosas por las que sigo cantando

Cantar por contar un canto que me pueda reubicar
en la utopía por la que hoy estoy cantando
Cantar por que NUESTRO CANTO me demuestre
en realidad esas cosas por las que sigo cantando

Siempre es tanta la alegría
que me induce a un nuevo día
Y son tantas las canciones
que nos quedan por cantar

CANTAR POR QUE NUESTRO CANTO ES UN CANTO UNIVERSAL
y entre golpe y golpe se hace necesario
Cantar por que faciliten el derecho de buscar
Esas cosas por las que sigo cantando

Cantar por contar un canto que me pueda reubicar
en la utopía por la que hoy estoy cantando
Cantar por que NUESTRO CANTO me demuestre
en realidad esas cosas por las que sigo cantando
esas cosas por las que sigo cantando

Alonso Ferreto

brotes

https://www.facebook.com/ALONSO.FERRETTO

“Sólo estoy mirando cuántas cosas no necesito para ser feliz” Frei Betto

felicidad

Al viajar por el Oriente mantuve contactos con monjes del Tibet, de Mongolia,  de Japóny de China. Eran hombres tranquilos, comedidos, envueltos en paz en sus túnicas color de azafrán.

Un día observaba yo el movimiento del aeropuerto de São Paulo: la sala de espera llena de ejecutivos con teléfonos celulares, preocupados, ansiosos, generalmente comiendo más de lo debido. Seguro que ya habían tomado café por la mañana en casa, pero como la compañía aérea ofrecía otro café, todos comían vorazmente.

Eso me hizo reflexionar: “¿Cuál de los dos modelos produce felicidad?”

2 CAMINOS

Encontré a Daniela, de diez años, en el ascensor a las nueve de la mañana y le pregunté: “¿No has ido a clase?”

Ella respondió: “No, tengo clase por la tarde”.

Añadí: “Qué bien, entonces por la mañana puedes jugar y dormir hasta más tarde”.

“No -replicó ella-, tengo mucho que hacer por la mañana”.

“¿Qué cosas?”, le pregunté.

“Clases de inglés, de ballet, de pintura, piscina”, y siguió enumerando su programa de muchacha robotizada.

Me quedé pensando: “¡Qué pena que Daniela no dijo: Tengo clase de meditación!”.

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Estamos construyendo superhombres y supermujeres, totalmente equipados pero emocionalmente infantilizados.

Por eso las empresas consideran ahora que más importante que el QI es la IE, la Inteligencia Emocional. No sirve de mucho ser un superejecutivo si no se consigue relacionarse con las personas.

Entonces ¡qué importante sería incluir clases de meditación en los currículos escolares!

Una progresista ciudad del interior de São Paulo tenía en 1960 seis librerías y un gimnasio; hoy tiene sesenta gimnasios y tres librerías. No tengo nada contra el cuidado del cuerpo, pero me preocupo por la desproporción en relación con el cuidado del espíritu.

Está bien que todos muramos esbeltos:

“¿Cómo estaba el difunto?”,

“Hecho una maravilla, no tenía ni una arruga”.

Pero

¿cómo queda la cuestión de la subjetividad?

¿de la espiritualidad?

¿de la ociosidad amorosa?

niño

Antes se hablaba de la realidad: análisis de la realidad, insertarse en la realidad, conocer la realidad. Hoy la palabra es virtualidad. Todo es virtual.

Se puede tener sexo virtual por Internet: no se contagia el SIDA, no hay involucramiento emocional, todo se controla con el ratón. Encerrado en su cuarto en Brasilia un hombre puede tener una amiga íntima en Tokio, sin mayor preocupación por conocer a su vecino de apartamento o de cuadra.

Todo es virtual. Entramos en la virtualidad de todos los valores, no hay compromiso con lo real. Es muy grave ese proceso de abstracción de lenguaje, de sentimientos: somos místicos virtuales, religiosos virtuales, ciudadanos virtuales.

En cuanto a esto, la realidad va por otro lado, pues somos también éticamente virtuales.

globo

La cultura comienza donde termina la naturaleza. Cultura es el refinamiento del espíritu.

La televisión en Brasil -con raras y honrosas excepciones- es un problema: a cada semana que pasa tenemos la sensación de que somos un poco menos cultos.

La palabra hoy es “entretenimiento”; así, el domingo es el día nacional de la imbecilización colectiva. Imbécil el presentador, imbécil el que va y se sienta en el sofá, imbécil quien pierde la tarde ante la pantalla.

Como la publicidad no consigue vender felicidad, tenemos la ilusión de que la felicidad es el resultado de la suma de placeres: “Si toma este refresco, calza estos tenis, usa esta camisa, compra este auto, ¡usted llega a ella!” El problema es que, en general, no se llega. Quien consiente desarrolla de tal manera el deseo, que acaba necesitando de un analista. O de fármacos. Quien resiste, aumenta la neurosis.

Los sicoanalistas tratan de descubrir cómo hacer con el deseo de sus pacientes. ¿Dónde ponerlos? Yo, que no soy de esa área, puedo darme el derecho de presentar una sugerencia.

Creo que sólo hay una salida: cambiar el deseo hacia dentro, gustarse a sí mismo, comenzar a ver lo bueno que es ser libre de todo ese condicionamiento globalizante, neoliberal, consumista.

Así se podría vivir mejor.

Además, para una buena salud mental son indispensables tres requisitos:

amistades,

autoestima,

ausencia de estrés.

arbol feliz

Hay una lógica religiosa en el consumismo moderno.

Si alguien va a Europa y visita una pequeña ciudad donde hay una catedral debe procurar saber la historia de esa ciudad -la catedral es la señal de que ella tiene historia. En la Edad Media las ciudades adquirían status construyendo una catedral; hoy en Brasil se construye un centro comercial.

Es curioso: la mayoría de los centros comerciales tienen las líneas arquitectónicas de catedrales estilizadas; a ellos no se puede ir de cualquier manera, hay que vestir ropa de misa dominical.

Y allí dentro se siente una sensación paradisíaca: no hay mendigos, niños de la calle, suciedad.

Se entra en esos claustros al son del gregoriano posmoderno, esa musiquita de sala de espera de dentista.

Se ven varios nichos, todas esas capillas con los venerables objetos de consumo, acolitados por bellas sacerdotisas.

  • Quien puede comprar de contado se siente en el reino de los cielos.
  • Si tiene que dar un cheque diferido, pagar a crédito o mediante un cheque especial, se va a sentir en el purgatorio.
  • Pero si no puede comprar, ciertamente se va a sentir en el infierno.

Por suerte, todos terminan en la eucaristía posmoderna, atraídos por la misma mesa, con el mismo jugo y la misma hamburguesa deMcDonald’s.

oracion  Suelo decirles a los empleados que me invitan a entrar en las tiendas:

“Sólo estoy dando un paseo socrático”.

Y ante sus ojos espantados explico:

“A Sócrates, filósofo griego, también le gustaba despejar la cabeza recorriendo el centro comercial de Atenas.

Cuando los vendedores como ustedes lo asediaban les respondía:

“Sólo estoy mirando cuántas cosas no necesito para ser feliz”.

Frei Betto

paz

FUENTE: http://www.lr21.com.uy/ 

“Sólo… como el que desentraña algún presagio…” Juan Carlos Baglietto – Jorge Fandermole

Solo
como al aclarar está el lucero,
como el ojo pálido del cielo
va girando en la órbita lunar.

Solo
como el primer hombre de la tierra,
como el último lobo de Inglaterra,
como el viejo más viejo del lugar.

Solo
como uno va hilando sus ensueños,
como el monstruo que sobrevivió un milenio
y se esconde en una gruta bajo el mar.

Solo
como el que tiene la virtud del mago,
como el que conduce un pueblo hacia el estrago
mientras imagina la felicidad.

Solo
como el esclavo solo bajo el yugo,
como la conciencia del verdugo
o el único beso del traidor.

Solo
como un grandioso golpe de la suerte,
como cada uno frente a su propia muerte,
solo como un ángel exterminador.

Solo
como un dios que niegan sus criaturas,
como el que dio color a su locura
y pintó los cuervos y el trigal.

Solo
como está en su mundo cada muerto,
como la voz que calla en el desierto,
como el que dijo siempre la verdad.

Solo
como el que logra ver todo muy claro,
solo como la atenta luz de un faro
o el último minuto del alcohol.

Solo
como este mismo instante que se pierde,
como el único que ha visto el rayo verde
cuando se cayó el último sol.

Solo
como el que desentraña algún presagio,
como el único vivo del naufragio,
como todo el que pierde la razón.

Solo
como el que se extravió sin darse cuenta,
como un ave ciega en la tormenta,
así estoy en le mundo sin tu amor.

Solo
como si fuese un animal eterno
clavado en la puerta del infierno,
así estoy en el mundo sin tu amor.

Jorge Fandermole

lucero